10 “speeches” o “lugares comunes” que usamos para las relaciones amorosas


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“Las personas somos un speech”- dijo Ericka – “estamos llenos de lugares comunes”, y tiene razón, todos coincidimos en algunas situaciones, frases y desórdenes, románticamente hablando, como el “no eres tú soy yo”, “no quiero lastimarte”, o “quedemos como amigos”.

Mi TOP 10 para estas situaciones es el siguiente:

1. “No eres tú, soy yo” o sus versiones tipo: “eres maravillosa, inteligente, bella, pero no estoy en un buen momento”, “acabo de terminar una relación y por ahora no quiero nada con nadie”, “no creo en los romances de oficina”. Es increíble, te quiere, pero hay alguna razón que te dice que no es para ti, y sí, también tiene que ver con esa persona: no te inspira seguridad, no te gusta tanto, no sé, hay miles de razones, pero cuando llega la persona correcta todos estos pretextos no importan.

2. Te buscan, te buscan, te buscan y cuando se hartan y dejan de hacerlo, comienzan a gustarte. “Te quise y cuando dejé de quererte, comenzaste a quererme tú”. O sea, ¿qué pedo? A lo mejor “nos gusta la mala vida”, a lo mejor no nos gusta lo fácil (“lo que fácil llega, fácil se va”), o a lo mejor nos acostumbramos tanto a esa persona que, en cuanto sentimos que la perdemos, decimos: “no está tan mal”, “creo que sí me gusta”, “¿por qué no?”

3. Cuando tienes pareja todos te buscan y cuando no, nadie te pela. Alguna vez nos ha pasado y posiblemente pueda ser porque cuando uno tiene pareja está más contento, no le importan los demás, se deja ser tal y como es, porque a veces una pareja te da mayor seguridad o porque no tienes por qué coquetear o por qué jugar otro papel, no sé, yo creo que el amor nos hace ser mejores y por ende, vernos mejor. Cuando estás feliz, atraes más, la sonrisa es el mejor de los maquillajes y todo eso que dicen por ahí. También existen sus variantes donde hay hombres que no quieren comprometerse y buscan chicas que estén involucradas ya sentimentalmente con alguien para no tener problemas (no pueden reclamarles nada porque la chica en cuestión tiene novio y se supone que no pueden enamorarse de ellos, por la misma razón), consciente o inconscientemente.

4. A pesar de todo, sí regresaría con él (la). Todos tenemos un ex que nos mintió, lastimó, jugó con nosotros o sus variantes universales y, sin embargo, aunque lo neguemos ante la sociedad, sabemos que sí regresaríamos con aquélla persona, lo que es peor: ¡lo anhelamos! ¿pooooor? Dejemos de lado que cada uno es único e irrepetible, tal vez sea apego, tal vez vimos en esa persona nuestras carencias, puede haber muchas posibilidades, pero pasa.

5. El que busca encuentra. Es real. Me pasó que un día me pidió un ex que enviara un mail desde su correo electrónico que le urgía, porque él estaba atascado en el tráfico y era muy importante enviarlo. Tras enviar el susodicho mail, revisé su “bandeja de salida” (borrará los recibidos, ¿pero los enviados?), para ver si había salido y ya con la curiosidad a flor de piel, descubrí un correo donde él le hacía llegar a una “amiga” suya una carta de amor que decía algo como: “estoy enamorado de ti, pero ya conoces mi situación” (yo era “la situación”). En otra ocasión, el ex fue al baño y comenzaron a llegarle muchos whatsapp, pensé que era su amigo, tomé el teléfono, porque ya tenía el instinto con una alarma sonándome en la cabeza… Y descubrí que era una muchacha con la que se escribía desde hacía semanas y a quien le decía “princesa”, igual que a mí. Nunca, pero nunca, hay que hacer esto. Incluso con el chavo que te gusta o con tu fuck buddy, descubres que en su muro de Facebook le comentan, publican o dan like alguna que otra chava y te encelas. Como diría Juan Gabriel: “¿pero qué necesidad?”

6. Tenemos taaaaanto en común. Al inicio pareciera que a ambos les gustan las mismas cosas, la misma música, las mismas pelis, pero créeme, si tú o él no están siendo honestos, tarde o temprano esto saldrá a la luz.

7. Cuando dejas de buscar el amor, es cuando aparece. Probablemente sea muy cierto y retomo el punto número 3, sólo que ésta vez hablando del amor propio. Tal vez es porque las personas percibimos la desesperación y no nos gusta (a la inmensa mayoría) que nos presionen. Entonces, te relajas, te dejas fluir, eres tú mismo, vives el momento sin importarte si todo sale bien o no, te vuelves seguro y entonces, creo que la otra persona puede sentirse atraída hacia tu verdadero ser. En mi caso, sé que no pasa nada si el chavo con el que quiero, no quiere andar conmigo, es fácil, sólo lo tomo con filosofía, me mentalizo a que todo será siempre una amistad o una aventura o un juego, tal vez me aleje un tiempo de él y salga con otras personas para desintoxicarme, pero ¡come ‘on! Si no es él, será otro. El amor puede surgir en un solo instante y mañana tal vez conozca a mi próximo novio, quién sabe. La posibilidad está abierta, agradezco que no me dejen ilusionarme, fluir, perder el tiempo o invertir sentimientos donde no puede haber más que lo que ya hay.

8. Quedemos como amigos. En esto no creo, después de un truene o de una fuerte decepción y  lo he dicho con todas sus letras: “no puedo (o no quiero) ser tu amiga”, porque es mucho desgaste. No digo que no se pueda, pero, por lo general, recién terminada una relación, alguna de las dos partes se queda más dolida que la otra. Yo sí he podido lidiar con mis ex cuando ya no siento nada por ellos, se puede ser amigos. Vuelvo al punto anterior: se vive un duelo y tal vez se necesite una “desintoxicación” de sentimientos y un cocowash, que, una vez superada la ruptura o desilusión puede convertirse en amistad. También hay situaciones donde no te queda otra más que hacer esto y mentalizarte, ¿por qué? pues porque conviven con los mismos amigos o trabajan en la misma empresa o vive cerca de tu casa o frecuenta los mismos lugares. Seamos honestos: esto sólo se usa para amortiguar el golpe.

9. No quiero lastimarte. Uuuuuy, si ya te dijeron esto, es mejor huir, no hay ningún futuro en juego, puede ser sincero, pero sigue teniendo de trasfondo un “no te quiero, pero no te lo puedo decir así, siento feo”. O si la versión es “no quería lastimarte”, me viene a la cabeza ese tema de Gloria Trevi que dice: “no querías lastimarme, no querías lastimarme, me querías matar”…

10. Nunca más me volveré a enamorar… (y tiempo después) ¿por qué me volví a enamorar? Ahora sí, ya no más. “Yo no nací para amar, nadie nació para mí”… Es naturaleza humana, supongo, enamorarnos y desenamorarnos todas las veces que pueda cada quien. Yo pronuncié estas palabras cuando terminé con una relación muuuy larga, y meses después, me volví a enamorar, mi ex me volvió a romper el corazón y varios meses después, heme aquí, con ganas de amar de nuevo, porque enamorarse (idealizar) es tremendamente fácil, pero que el sentimiento sea recíproco es más complicado. Aunque todos, sabiamente dicen: Aguanta, el amor tarda, pero siempre llega.

Bueno, obviamente, hay más, pero estos son como los que me salieron a la luz durante una cena con sushi y sake con Ericka y Marleen, amigas del trabajo a las que dedico esta entrada. ¡Gracias por su inspiración! Y pues, hay que dejar de vivir de clichés y lugares comunes, se vale, ¿se podrá?

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Gin Caballero
Amante del arte en todas sus facetas, noctámbula, cafeinómana, enamorada del amor, emocional, inteligente, lógica y valemadrista... Viviendo el aquí y el ahora...
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Azul de luna

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