Adicta a un amor que no me quiere


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“¡Ya! ¡Abre los ojos! ¡Confróntalo! ¿Sí sabes que no eres nada para él? ¿Que no le interesas como tú quieres? ¿Sí sabes que te usa o necesitas que otro de tus amigos te lo diga nuevamente de frente? ¡’He is not that in to you’! ¿No viste esa película? Si no te ha llamado es porque no le interesas y aquél encuentro suyo fue sólo un arrebato”, eso me dice mi cabeza, mientras siento que la tengo bajo el agua. No quiero pensar más, no quiero sentir más, no quiero confrontarlo, porque eso significaría ahogar de una vez por todas la poca esperanza que me queda de quedarme a su lado, de tener un final feliz con él, pero R, el hombre que ha fungido como mi psicoterapeuta, mi amigo, mi gurú y quien siente un amor platónico hacia mí me lo ha dicho muy bien, con todas sus letras:

-¿Sabes? Me identifico con el sujeto, por eso te lo digo. El reencuentro tenía buenos tintes, pero ¡sólo te quiere coger! Y no está mal, en tanto tú lo sepas, el problema es que tu corazón quiere quedarse con él, por eso debes confrontarlo, decirle que no quieres aquello que te ofrece, porque lo amas, lo quieres en tu vida y ya se lo dijiste. Ahora es momento de que quizás se lo digas por segunda y última vez para que puedas seguir adelante, tienes que dejar atrás esa esperanza. ¡Entiéndelo de una vez: Él no te quiere en su vida! Y eso es algo que él tiene muy claro. Cuando un hombre es un hombre, nada lo detiene, quizás cuando tenga 40 madure y pueda valorarte, el día que tú ya no estés ahí. A mí me costó trabajo. Él debería ser hombre y decírtelo de frente: te quiero en mi vida, pero no… Simplemente, no te quiere, no así y tienes que aceptarlo y seguir adelante y no volver a entrar en ese círculo vicioso. Para él eran 90 días, tiempo límite para darse cuenta y se dio cuenta: te quiere coger, pero sólo eso. Te dirá que quiere ser tu amigo y perdón, pero a ninguna de mis parejas sexuales las considero mis amigas verdaderamente, es un artilugio, sabe que puede echar mano de ti cuando quiera y explotará ese amor que tú le tienes hasta donde tú le permitas.

-Entonces lo tomaré como si sólo hubiera sido un sueño…

-¡Niña! Tienes muchas más opciones para coger, lo sabes; para salir también y es un verdadero placer disfrutar tan sólo tu compañía, aún sin sexo, tú no lo necesitas. No necesitas a alguien que sólo te quiere en su cama, y eso, a veces… ¿y sabes por qué? Porque quiere seguir de cab$%& con varias, no está preparado para amar, para una mujer como tú. Y es muy probable que la otra siga en su cama.

R tiene razón, por eso se convirtió en uno de mis principales guías y sé que yo me convertí en su amor platónico, admira mi inteligencia, mi perspicacia y astucia, mis comentarios irónicos, mi sarcasmo, mi sentido del humor y mi tajante honestidad dentro de mi belleza y juventud, comparándome incluso con la heroína de la serie Scandal, Olivia Pope. Sí, comencé a verla por él, para saber lo que él veía en mí. Creo que ve en mí a una mujer fuerte, admirable, pero que debe trabajar un poco más en su inteligencia emocional, bueno, eso lo deduje por mí misma.

Lo nuestro, es decir, la amistad entre R y yo jamás podrá fluir, pues, aunque sigue siendo un hombre atractivo, que, sin lugar a dudas me lo daría y ofrecería todo, me lleva unos 18 años de edad, tiene dos divorcios a cuestas y dos hijos, sin opción a más…

Quizás no sea la edad, simplemente no me atrae nada más que su mente, su experiencia y cómo compaginamos en muchas otras cosas (si fuéramos sólo mente y espíritu, sin un cuerpo, sin edad y sin mis sentimientos hacia otra persona) y, por otra parte, sí deseo tener hijos, quizás no en este preciso momento, pero sí después.

Con respecto a ÉL, a MI él… Esa persona con la que R no entiende cómo me entrampé… Es como mi kriptonita, esos amores que terminas y dejas atrás una y otra vez, tu debilidad, tu adicción, casi tu karma… Un amor de esos que se te dificultan, te devastan, te levantan, te hacen más fuerte, pero también son tu perdición. 

Es normal que una misma se autosabotee, que no quiera perder, soltar, abrir los ojos y darse cuenta de que ya no hay nada más. 

-Es que lo que tú no entiendes es que para él ya terminó, ya no hay más. Quizás hay algo en tu personalidad que no le pareció y no está dispuesto a intentarlo contigo y no es tu culpa, no es algo con lo que él pueda o quiera lidiar, quiere algo más fácil-, dice R.

Me alejo, siempre me voy de aquél amor que resulta tan nocivo para mi salud, pero admitámoslo, siempre habrá alguien que nos derretirá con tan sólo verlo, con tan sólo sentir su mirada sobre nosotros, quien, con tan sólo un movimiento nos vuelve a poner en el juego: en SU juego, y no importa qué tan lejos te vayas… Algo de ti sigue ahí viviendo a su lado…

Tras tres meses de no vernos, me aseguró que había terminado su más reciente relación. Nos besamos apasionadamente, nos miramos, nos reconocimos, nos reconciliamos… Esa química que no encontraríamos nunca en cualquier otra parte…

-No te imaginas cuánto te quiero, cuánto te extraño-, dijo.

-Yo te amo-, musité, pero con la mente en claro de que para él hay un “hoy”, a veces no un “mañana”, nunca un “para siempre”.

-Lo sé, amor-, mencionó sorprendiéndome con ese apodo, antes de prometer que nos seguiríamos viendo. (“Juegos mentales”, pensé, “sólo uno más para llevarme a la cama”).

-No tienes una idea de las ganas que tengo de hacértelo-, agregó. (“Sí, ya lo sabía”, pensé, “ yo te amo, pero no te necesito”).

Casi le supliqué abrazarme más, besarme más. ¿Era esto acaso para mí una despedida?

-No sé cuándo volveré a verte, antes de esto pasaron tres meses, y antes de eso, tres más-, externé.

-Se me ha hecho eterno, como un año entero. Te extrañaba, ¿no se nota?

-Si me extrañaras, no me habrías reemplazado tan pronto. ¿Por qué no llamaste?

-Tenía miedo, estabas molesta y me bloqueaste.

-Eso nunca te ha detenido-, (las palabras de R resonaban en mi cabeza: “si fuera un hombre, quiero decir, un verdadero hombre, se pondría los pantalones y te lo diría de frente: quiero que estés en mi vida”).

Me despedí de él y, tal como lo sospeché, como lo sospechamos, no llamó, no mandó un mensaje… Se limitó a contestar alguno mío.

Quise pensar que era muy reciente su ruptura, “se lo está tomando con calma”, “está indeciso”, darle algún pretexto,  pero entonces otras palabras resonaban en mi mente de ‘He is not that in to you’: “No te llama, porque simplemente no tiene interés”.

Las cosas son simples. ¡Basta de los castillos en el aire! Sigue tu vida. Lo amas, pero no lo necesitas. Encontrarás a alguien que te ame tanto como tú a él, ya has sido amada antes, ¿recuerdas? Eso es lo que quieres, un amor bonito, recíproco, que te ayude a salir a flote, no que te hunda, alguien que sea tu fuerza y no tu kriptonita…

R me dijo entonces:

-¿Recuerdas eso que escribiste y me mostraste hace una semana y borraste de Facebook? Vuélvelo a leer tantas veces como sean necesarias.

Y lo leí:

“Cásate, sé papá, sé feliz…

Te deseo lo mejor con la persona que elegiste para compartir tu casa y tu vida…

Gracias por no hacerme perder más el tiempo y por todo aquello que hiciste por mí cuando más lo necesité, pero eres un pasado que no voy a cargar a cuestas; quiero enamorarme y convertirme en la mejor versión de mí misma para cuando llegue esa persona que sí esté segura de mí y de lo que siente.

No me inventes romances, ni deslealtades, no soy como las demás…

Hoy por hoy soy feliz y agradezco mucho todo lo que tengo y todo lo que soy. En mi vida quiero hacer cosas y estar con personas que me aporten. Ya no hay cabida para lo nocivo o lo malo. Deseo sólo paz, amor y bendiciones… Y en mi vida, todo lo que viene pinta maravilloso, por eso… ¡Sé feliz!”

Y R también me dijo algo esperanzador:

-El amor a veces es como una adicción, un día te levantas y decides que ya estás harta, que no quieres más de eso y dejas de amar, como dejas de fumar o de beber… Pero tienes que entenderlo desde tu corazón primero y no al revés, ese es el verdadero reto.

No sé cuánto tiempo más sigas causando estos efectos en mí, pero como dicen: “lo que no te mata, te hace más fuerte”, y cada recaída me hace estar más cerca de llegar a la cima… Y sigo pensando, amor, contigo o sin ti, yo soy, mi vida sigue igual, las decisiones que yo tome sólo me afectan a mí.

Te amo, pero no te necesito… Como tú a mí tampoco…

Comentarios
Gin Caballero
Amante del arte en todas sus facetas, noctámbula, cafeinómana, enamorada del amor, emocional, inteligente, lógica y valemadrista... Viviendo el aquí y el ahora...
Azul de luna

Amante del arte en todas sus facetas, noctámbula, cafeinómana, enamorada del amor, emocional, inteligente, lógica y valemadrista... Viviendo el aquí y el ahora...

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