Amarna Miller: la cara alternativa del Porno.


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Amarna Miller

El porno sigue siendo tabú. Igual que varios tópicos sexuales, los videos XXX permanecen en los claroscuros del inconsciente colectivo.

Parte de este amor-odio hacia las películas para adultos se basa en la irrealidad, los estándares casi inalcanzables de sus protagonistas y las escenas que desarrollan. Puros muñecos, puro 3% de la hermosa población mundial se muestra en las pantallas de nuestros Ipads y celulares haciendo acrobacias sexuales que ni un cuarto de nosotros mortales podemos hacer… pero ah, cómo se antojan.

Hasta hace poco tiempo, la idea del porno también colgaba estigmatizada en las paredes de mi cerebro. Yo también pensaba que estaba de la chingada imaginar que el sexo era así en realidad. Las cosas cambiaron cuando Esposo me introdujo al mundo de una de las pornstars más particulares de la historia.

Amarna Miller es una chica española que se dedica a esta industria por gusto y diversión. Me gustaría clarificar que no es la típica morra rubia, con chichotas, que se la pasa gimiendo de falso placer. A ella le gusta su chamba, le dedica esfuerzo y pasión.

Amarna no sólo hace porno, también escribe. La morra es una chulada de persona. Si no me creen, entrenle a su Twitter donde -obviamente- comparte sneack peecks de su trabajo carnal y también convive en armonía con su público. Demuestra en 140 caracteres que es mucho más que la tipa esa que se deja coger mientras la graban.

Para una mujer promedio y con issues de autoestima como yo, la comparación con los cuerpos y caras de las chicas que aparecen en dichas películas me destrozaba el alma. Cuando vi el trabajo de Amarna, me sentí identificada porque mis chichis se parecen a las suyas. Nunca había visto una mujer tan segura de sí misma, de su cuerpo y del disfrute que éste le puede dar hasta que me topé con ella. La siguiente vez que me vi desnuda en el espejo me sentí bella, completa y bien feliz de saberme un ente sexuado.

Para mí, el porno alternativo tiene una cara y un cuerpo: el de Miller. De cierta manera su figura delgadita, su cara linda, sin operaciones, y el autoconcepto que maneja, me ayudó a romper una pared y me liberé de ataduras mentales respecto a mi propia sexualidad.

No todo el porno es malo, ni todo el porno es bueno. Como en la vida, hay que buscar lo que te acomoda y a mí, Amarna Miller me acompaña a encontrar la confianza en mis chichis, en mis nalgas, en el placer que puedo obtener con ellas y en mi misma. Soy su fan muy cabrón.

Amarna me devolvió la fe en las bondades del porno, en el poder sexual que me cargo y esperanza en que todas las mujeres podemos, de muchas formas, conectarnos con él.

 

Comentarios
Jádisha Déciga
Psicoterapeuta humanista.
Fan de las cosas bonitas, de todas ellas.
Jádisha

Psicoterapeuta humanista. Fan de las cosas bonitas, de todas ellas.

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