Aprender a amar mi periodo.


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Como muchas de ustedes, infinidad de veces, me escuché quejándome de cuando me llegaba mi periodo. Que si me llegaba en el “peor momento”, porque justo ese día me iba a la playa; que si me hacía pasar grandes vergüenzas porque de repente se dejaba venir como marea alta; que si me inflamaba y no podía ponerme lo que tenía previsto pues todo se me veía fatal o que si me provocaba dolores de cadera, de senos y bochornos excesivos.

Un buen día, alguien me dijo que en el momento en el que las mujeres comenzáramos ver de distinta forma nuestro periodo e incluso agradeciéramos cada vez que nos llega, todo cambiaría, al grado de que podrían desaparecer por completo los cólicos y se reducirían los días de menstruación. Esto con un proceso sencillo de 3 pasos.

1. Agradecer. Empecé agradeciendo cada que llegaba. En cuanto mi boca quiere expulsar una palabra negativa o de queja ante tal acontecimiento, me freno en seco y doy gracias. Doy gracias porque mi cuerpo funciona perfectamente, porque al decidir aún no ser mamá, él desintegra los óvulos que no se fecundaban y los expulsa de mi cuerpo.

También agradezco el enorme placer de ser mujer. La verdad no hay mejor cosa que serlo. Tenemos un cuerpo hermoso y una belleza inigualable, además de contar con la magia de poder tener un ser vivo dentro de nosotras, de poder tener dos corazones latiendo dentro del mismo cuerpo.

2. Reemplazar los tampones por la copa menstrual. Por otro lado, dejé de usar tampones. Me dijeron que era lo mejor porque al no dejar fluir la sangre y tener un tapón con químicos, bloqueaban el chakra raíz. Los cambié por la copita menstrual, que es una hermosura: evita derrames, puede ser usada por 8hrs seguidas, no contamina y basta con quitártela y vaciar el líquido al inodoro, enjuagarla con agua y volver a ponértela para disfrutar de otras 8 hrs continuas de comodidad. Ya que termina tu periodo, la pones a hervir en agua para desinfectarla y queda lista para el siguiente mes.

3. Limpiar las toallas y recolectar el liquido. Por último, me recomendaron exprimir cada toalla que utilizo y dejarlas limpias antes de tirarlas a la basura, depositar el líquido en un contenedor pequeño con un poco de agua. Con la copita esto es mas sencillo, pues sólo la vacío al recipiente, agrego un poco de agua y listo. Con lo que voy juntando en el recipiente riego mis plantas, las cuales lucen hermosas desde que lo hago, pues la sangre menstrual, tiene muchas vitaminas que las plantas absorben y las hacen lucir más bonitas.

El amor que he aprendido a tenerle a mi periodo ha sido un éxito. Hoy en día, únicamente, 3 días al mes me baja, no me dan cólicos, me duelen menos las caderas, se siguen poniendo más duros, grandes y sensibles mis senos y lloro a la menor provocación. Y sí, festejo ser mujer, festejo que llegue mi periodo y sé que un día también festejaré cuando no llegue por 9 meses, jijiji!

Comentarios
Val Flores
Amo los días soleados, sonreír y comer.
Soy adicta al chocolate, a buscar mi estrella en el cielo, a ver el conejo en la luna y a cocinar gorduras.
Creo firmemente que el amor es un estado del ser y, por tanto, contagioso. Soy muy feliz y diario agradezco mi tan fabulosa vida.

Amo los días soleados, sonreír y comer. Soy adicta al chocolate, a buscar mi estrella en el cielo, a ver el conejo en la luna y a cocinar gorduras. Creo firmemente que el amor es un estado del ser y, por tanto, contagioso. Soy muy feliz y diario agradezco mi tan fabulosa vida.

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