Aprender algo nuevo


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Hace poco me inscribí a un club deportivo. Entre las clases que dan está la de Danza Aérea: un tipo de acrobacia que implica cargar tu propio peso para llevarlo a bailar en el aire. Es todo un reto, se tiene que adquirir bastante fuerza en brazos y abdomen, principalmente, así como tener las ganas y la claridad mental de saber que puedes lograrlo. Implica coordinación en pies y manos ya que ello te ayudará a subir más fácil a través de la tela.

Decidí tomarla. La primer clase fue difícil. Al día siguiente me sentí como si un camión me hubiera pasado encima unas 5 veces -quién sabe cómo se siente eso pero me imagino que como me sentí ese día-, me dolían los brazos, la espalda alta y el abdomen, no me quería ni levantar y era obvio. Desde el calentamiento ya estaba que me moría, corre, salta, haz burpees, planchas… ¡Ay! Ya hasta de escribirlo me cansé. Jajaja! Luego cuélgate de la tela, sí, cárgate y mantente ahí mientras enredas tus pies para hacer palanca y pode subir. Uff! La verdad no pude ni cargarme. Me logré colgar y quedar de cabeza, pero subir por la tela hasta el techo, no.

Ya para la segunda clase logré subir a la mitad de la tela: juré que me llevaría más tiempo, sin embargo, creo que tuvo mucho que ver que me mentalicé, me puse el reto de lograrlo y sé que poco a poco lo haré.  ¡A quién no le gusta aprender cosas nuevas!  Es súper padre retar a tu cuerpo y mente, seguramente porque nos probamos a nosotros mismos que podemos hacer mucho más de lo que nos imaginamos.

Estoy súper contenta aprendiendo esto de la Danza Aérea y la verdad les recomiendo nunca dejar de aprender, por pequeño que sea lo que se aprende siempre se siente bien y ayuda a abrir nuestra mente y creatividad para nuevas cosas, para nuevos proyectos.

 

Comentarios
Val Flores
Amo los días soleados, sonreír y comer.
Soy adicta al chocolate, a buscar mi estrella en el cielo, a ver el conejo en la luna y a cocinar gorduras.
Creo firmemente que el amor es un estado del ser y, por tanto, contagioso. Soy muy feliz y diario agradezco mi tan fabulosa vida.

Amo los días soleados, sonreír y comer. Soy adicta al chocolate, a buscar mi estrella en el cielo, a ver el conejo en la luna y a cocinar gorduras. Creo firmemente que el amor es un estado del ser y, por tanto, contagioso. Soy muy feliz y diario agradezco mi tan fabulosa vida.

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