Casi un año sin ti, y toda una vida contigo…


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En definitiva eras una mujer de esas que es raro que haya en el mundo, es decir, las mujeres somos universos paralelos co-existiendo unas con otras y aunque a veces actuamos como una danza peligrosa entre dos planetas (algo así de surrealista sacado de la mente de Lars Von Trier) porque desde mi perspectiva así fue tu relación con mi mamá, si creo que entre mujeres nos marcamos, ya sea porque fuimos las mas amorosas o las mas perras unas con otras; es algo que va mas allá de ser solo seres llamadas mujeres. Hoy sé que no quiero recordarte solo como la mujer que me lleno de amor desde que llegue al mundo, incluso si hubo veces en que te colme la paciencia y me tuviste que castigar, porque hoy quiero decir que cuando dijiste: “estoy lista” (aunque no me lo dijeras a mi y aunque yo lo sabia pero nunca estuve lista) si quiero pensar en ti, como que si estuvieras aquí me hubieras llevado a vivir contigo y nuestros gatos. Eras de esas mujeres que me enseño a nunca dejar con hambre a absolutamente a nadie, ni al repartidor de garrafones de agua ni aún siquiera a los que se hacen llamar enemigos. Me enseñaste a ser paciente y sobre todo a ver el amor en todas partes y a amar por encima de las estupideces, pero también me enseñaste a decir que no a las cosas que no me hicieran feliz y dejarlas irse.

 

Literalmente si el árbol te daba limones tu hacías limonada; y te quedaba buena. Pero también tenias uno que daba naranjas sin semilla y con esas yo aprendí a tomar mezcal… nunca me juzgaste, porque me llevabas toda una vida y dejaste que cometiéramos todos los que te amamos nuestros propios errores. También te pienso cuando veo zarzamoras porque tenias una planta enorme de esas delicadas y moradas frutitas que tú decías: “no las vayas a cortar aún porque todavía les falta para que estén listas”, ahora que casi tengo seis veces mas los cinco años de entonces, me di cuenta que algunas cosas de la vida común se parecen a eso y aunque puede ser simple de entenderlo no lo es tanto cuando no eres precisamente alguien con tendencia a estar quieta, también entiendo que todos los árboles y plantas que tenias y daban fruta solo eran una forma en que la vida te regresaba todo lo que tú le dabas a los demás porque siempre tus árboles y plantas estaban llenos de fruta y flores en su tiempo.

 

Te extraño, cada día por algo te extraño, y al instante mismo me doy cuenta que así como me enseñaste una parte de la vida, mientras vivías, ahora que no estas me sigues enseñando cosas, porque supe por vez primera lo que es tener que perder a alguien que amas, y con ello aprendí a no ser indiferente al dolor de nadie, porque dolor es dolor, es mas, me atrevo a decir que realmente no te perdí, digo no puedo entrar a tu cuarto y abrazarte ya, pero si me abrazo fuerte a las cosas que en definitiva nunca tuvieron un precio pero que tienen todo el valor del mundo y solo me lo regalaste a mi. Casi un año sin ti, pero toda la vida ha sido contigo. Gracias doña Lau, no digo que a donde quiera que estés, porque estas en ese sitio dentro de mi que llamo corazón

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Comentarios
Lena S
Me gusta bailar y ser narradora de historias al mismo tiempo que vivo la mía, también acariciar gatos y perros y estoy convencida de que mi sangre tiene mas partículas de oxígeno que glóbulos blancos... No soy malhumorada y tengo hábitos cuestionables, pero todos placenteros.
Lena S

Me gusta bailar y ser narradora de historias al mismo tiempo que vivo la mía, también acariciar gatos y perros y estoy convencida de que mi sangre tiene mas partículas de oxígeno que glóbulos blancos... No soy malhumorada y tengo hábitos cuestionables, pero todos placenteros.

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