Cuando no estás en ti


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Tengo más de dos semanas queriendo escribir. Sin duda es porque hay muchas cosas que quiero expresar, pero no sabía ni como ni por dónde empezar. Lo que si sé es que es muy importante compartir cosas positivas y afortunadamente, en este momento tengo la paz y visión para hacerlo. Debo confesar que en muchos momentos no la tengo, pero doy gracias de que me vienen también estos ratos en donde puedo dejar lo mejor de mí.

He estado meditando mucho en qué es el verdadero amor, y sigo pensando que debe ser puro, honesto, bueno y es uno de los compromisos mas grandes que uno puede adquirir. La dura realidad me hace ver que es mucho mas que eso: en el amor se sufre, se arriesga, se pierde, se gana también, se cometen errores, se aprende y nos lastiman o lastimamos, eso es casi inevitable. En fin, es muy complicado.

Lo que es interesante, es darse cuenta que a veces es más difícil amarse a uno mismo de la forma en que uno cree que puede o debe amar a otros, precisamente por eso, porque es un arte altamente sofisticado. Exige disciplina, entrega y fuerza, y la parte complicada es que eso es precisamente de lo que una persona con deficiencias en la auto-estima carece. Me es difícil en este momento compartir abiertamente mis vulnerabilidades, a nadie le gusta platicar sus defectos, porque de por sí duele que uno mismo los contemple, pero quiero compartir humildemente algo que estoy segura muchos vivimos, lo admitamos o no.

El ego puede ser una trampa mortal, pero también una herramienta positiva para sacarnos adelante. Uno puede aprender a domesticarlo y sacar el mejor provecho de él. Sin ego no tendríamos retos ni orgullo, que pueden ser móviles muy positivos para sacar lo mejor de nosotros, no importa si eso implica una necesidad de auto-afirmación, o incluso la aceptación de los demás, la realidad es que todos lo necesitamos y no es necesariamente malo ni denigrante. Lo importante, en mi opinión, es tener siempre presente que si nos descuidamos, el ego puede sustituir a la auto-estima y es ahí cuando no es algo de provecho.

Lograr todo esto es un arte. El arte de vivir plenamente, el arte de ser feliz. El propósito de este post, es decirte que si te es difícil quererte a ti mismo, encuentres alivio sabiendo que no es una cuestión de solo desearlo, es algo que requiere mucha trabajo y eso no es fácil.

No debe avergonzarnos quienes somos, y creo que eso también es una muestra de amor propio. El dolor que puede provocar, es también una muestra de que te importa, en ese momento te estas queriendo. El simple hecho de reconocerlo es ya un gran paso.

Tal vez te amas más de lo que crees. El ego es engañoso y puede decirte lo contrario, y quizá es uno de los retos mas importantes que venimos a enfrentar a este plano de la existencia, en donde lo único que sucede es que uno es humano.

Comentarios
Andrea Velázquez
¡Hola! Yo soy el Conejo y me gusta la comida Etíope. En realidad soy Andrea y quiero ser tu amigo.

En la primaria me destaqué por pegarle a niños pequeños. En la secundaria tuve mi primer banda. Solo existió el logo. En la cena baile de graduación, bebí en exceso. Mi segunda banda se llamó “Las VírgeneSurgidas”. Tocábamos Hong Kong Garden. Cuando ya no estaba urgida, toqué en Violenta y usaba playera de Korn. A la gente le encantaba que le gritáramos “Piojo Bastardo”. Con “Vedette” grabé un disco y se concretaron algunas de mis convicciones musicales en un álbum con influencias new wave, shoegaze, electronica y punk.

Estudié Diseño Gráfico de la Comunicación Audiovisual en la UNAM para que fuera gratis por si la botaba. Afortunadamente me encantó y desde entonces me dedico a diseñar y programar páginas web, ser instructora, ilustrar un poco, escribir en mis tiempos libres e involucrarme en otras labores creativas como el joyfull coding. He considerado seriamente el espionaje.

Me encantan las mesitas de los aviones con su mini comida y opino que hay que seguir peleando por tener el lugar de la ventana. Disfruto caminar por el National Mall cuando la gente no anda disparándose, andar en bici y remar por el Potomac.

Actualmente vivo en Washington DC. Me apasiona el yoga y me gusta leer el Tarot.
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¡Hola! Yo soy el Conejo y me gusta la comida Etíope. En realidad soy Andrea y quiero ser tu amigo. En la primaria me destaqué por pegarle a niños pequeños. En la secundaria tuve mi primer banda. Solo existió el logo. En la cena baile de graduación, bebí en exceso. Mi segunda banda se llamó “Las VírgeneSurgidas”. Tocábamos Hong Kong Garden. Cuando ya no estaba urgida, toqué en Violenta y usaba playera de Korn. A la gente le encantaba que le gritáramos “Piojo Bastardo”. Con “Vedette” grabé un disco y se concretaron algunas de mis convicciones musicales en un álbum con influencias new wave, shoegaze, electronica y punk. Estudié Diseño Gráfico de la Comunicación Audiovisual en la UNAM para que fuera gratis por si la botaba. Afortunadamente me encantó y desde entonces me dedico a diseñar y programar páginas web, ser instructora, ilustrar un poco, escribir en mis tiempos libres e involucrarme en otras labores creativas como el joyfull coding. He considerado seriamente el espionaje. Me encantan las mesitas de los aviones con su mini comida y opino que hay que seguir peleando por tener el lugar de la ventana. Disfruto caminar por el National Mall cuando la gente no anda disparándose, andar en bici y remar por el Potomac. Actualmente vivo en Washington DC. Me apasiona el yoga y me gusta leer el Tarot.