De la vez que fui actriz porno y qué.


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En algún momento de mi vida comprendí que mi experiencia en relaciones era amplia, ya saben… el primer peldaño es creer todas las cosas bonitas que te dicen los “dudes” antes de llevarte a “un lugar más cómodo”.

Fue entonces cuando tuve un momento de “iluminación” por así llamarlo, ahora que lo pienso no fue más que un momento de pendejez absoluta.

Debo aclarar varios puntos:  no soy la mujer más caliente, nunca quise salir en televisión, ni ser famosa, y mucho menos ser la musa de teens y creeps chavorucos de sus fantasías (o ayuda guiada para masturbarse vía web) nunca… El amigo de un amigo (el cual todos tenemos), me analizó concienzudamente y llego a la conclusión de que tenía cara (labios gruesos), atributos (boobies enormes), ojos (seguro por el rímel corrido) perfectos para este mundo.

Mucho dinero, placer y en poco tiempo es siempre algo tentador, sobre todo si estas bajo el yugo pasivo agresivo de tus padres y aún no sabes ni un carajo de tu futuro. Debo describir al amigo de un amigo, seguro se imaginan que es Jeff Albertson… el personaje de la tienda de comics de Los Simpsons, pero la realidad es que era todo lo contrario. Digamos que, si tuviera que escoger a un candidato para ser el siguiente Batman, sería él. Sumamente alto, espalda ancha, voz ronca, manos grandes en sí todos esos atributos que hacen que se nos escurran las piernas por un momento. Decirle que no a semejante adonis sería un suicidio. Cualquiera que hubiese sido su propuesta, seguramente hubiera dicho que sí sin pensarlo. Y en este caso era hacer videos porno. Pasan muchas cosas por tu mente, pero no me daba la impresión de ser el típico wey looser que inventa el negocio del año para llevarte a la cama.

No y con extensión en el “NO”, tenía que recurrir a esto y bueno era de cierta forma alguien confiable.

Claro, no todo sería así de fácil, primero que nada tenía que hacer un casting, ya saben para ver, que tal me veía a cuadro, maquillaje, repasar el guión (sí claro). Pasaron varias semanas antes que me decidirá llamar a Davidé. La verdad es que ahora que lo recuerdo en ese momento estaba segura, emocionada y muy confiada, como les dije me sentía muy experimentada, cuando la realidad era que no tenía ni idea. Lo llamé, fue muy directo, me dio una dirección, se explicó perfectamente de cómo llegar y me pidió puntualidad, era algo serio.

Era el comienzo de mi carrera. Llegue como dos horas antes, nunca he llegado a ninguna cita tan anticipadamente. Todo lucía normal, era una casa en San Miguel Chapultepec, blanca, grande y vieja.

Después de perder el tiempo caminando para matar los nervios que comenzaban a aparecer. Me puse de frente en la puerta, vi nueve timbres frente a mí, estaba muy nerviosa, mi vista nublada. ¿Qué carajos hago aquí? Preguntaba en mi cabeza sin obtener respuesta. Decidí tocar uno por uno hasta que alguien me respondiera por el interfon. Al otro lado alguien contestó y con sólo decir mi nombre abrieron la puerta. Lo primero que vi al entrar fue un patio enorme, no encontré nada espectacular, es más, podría jurar que estaba en una oficina gubernamental. Al entrar a la casa encontré varios cubículos, pregunte por Davidé y en seguida señalaron las escaleras. En el segundo pisó había un pequeño estudio, muchas luces, gente, diferentes olores, pero predominaba el olor a limpio.

La gente pasaba lanzando una sonrisa y miradas que iban de arriba a abajo sin ningún tipo de morbo. Respiré, me tranquilice. Davidé salió de un cuarto y me saludo afectuosamente. Pasamos a su oficina y no… No había ningún tipo de sillón de vini piel color negro. No sabía que pasaría en ese momento, si tenía que empezar a actuar y ponerme de rodillas o algo así. Me pasaban muchas cosas a la cabeza. La realidad fue más aburrida de lo que me imaginaba.

Lo primero que hizo Davidé fue hacerme una serie de preguntas, algo así como un examen psicométrico. Luego a un chequeo general y al final me iban a presentar con mi pareja.

Te hacen todo tipo de preguntas, me dijo muchos términos y tipos de géneros porno que no tenía idea de su existencia. Todo eso para ver que categorías podía hacer, tan incrédula yo, decía que sí a la mayoría sin tener ni idea de que era, al final del día era Sasha Grey remasterizada.

Todo empezó a ser agobiante hasta que me presentaron a Sergi, quien era mi pareja para esta escena, no teníamos que hacer mucho y no mirar tanto a la cámara al menos que nos lo pidieran. Nos explicaban una pequeña historia, en mi caso fue algo típico: El sueño de cualquier Godínez que acaba de subir de puesto. Era la secretaria hot que no tenía ni idea de que era un dictado pero lo resolvía sentándose en las piernas de su jefe. Mi pareja no estaba mal, hubo cierta chispa que hizo que todo fluyera, fue gracioso no puedo negarlo.

Muchos cortes, no me concentraba en sentir sí no en fingir me sentía como en clase de fotografía, estudiando alguna película buenísima pero teniendo que ponerle pausa a cada minuto. Al final no me gustó, pero tampoco lo cambiaría por nada.

Después de unas semanas Davidé decidió marcarme para invitarme a mi grabar oficialmente y fue cuando recibí una bofetada de la vida.

Tuve qué pasar por todo ese gran proceso para saber que fingir frente a miles de personas no era el futuro que soñaba. Siempre quise ser actriz porno, pero no me gusta fingir.

Comentarios
Jessica Orellana

Conocí a una perra que se llama como yo y fue cuando entendí que la vida me manda señales de formas poco ortodoxas. Pasamos la vida tratando de definirnos y al final solo somos puros garabatos. Eso soy, un garabato que a lo lejos se ve como un hermoso universo con sus propios hoyos negros.


Me gusta dibujar, pero mi privilegiada mala memoria olvida como realizar los trazos que traigo en mi mente. Así que opte por fotografiar, esos son los dibujos más bonitos que tengo.


Soy mala haciendo planes a corto plazo y eso se lo debo a mi espíritu soñador que se dedica planear mi vida millonaria. Llevo poco más de un año viviendo en Playa de Carmen, la elegí al azar, no sabía por donde empezar, así que decidí que la playa era un buen lugar para hacerlo.


@hongui


Jess Orellana

Conocí a una perra que se llama como yo y fue cuando entendí que la vida me manda señales de formas poco ortodoxas. Pasamos la vida tratando de definirnos y al final solo somos puros garabatos. Eso soy, un garabato que a lo lejos se ve como un hermoso universo con sus propios hoyos negros. Me gusta dibujar, pero mi privilegiada mala memoria olvida como realizar los trazos que traigo en mi mente. Así que opte por fotografiar, esos son los dibujos más bonitos que tengo. Soy mala haciendo planes a corto plazo y eso se lo debo a mi espíritu soñador que se dedica planear mi vida millonaria. Llevo poco más de un año viviendo en Playa de Carmen, la elegí al azar, no sabía por donde empezar, así que decidí que la playa era un buen lugar para hacerlo. @hongui