Decir adiós como Bowie


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Fue terrible ese lunes en la mañana cuando desperté y me enteré de que David Bowie había muerto. Las muertes de gente famosa nunca me han causado dolor, pero está fue muy diferente.

Esa mañana me desperté, vi mi teléfono y entré a Twitter como siempre lo hago. Tenía una mención, era de un buen amigo y decía algo así “David Bowie se murió sin que nadie se enterara que tenía cáncer, no como Pecora“. (Antes de que se sientan ofendidos, el tuit fue una broma y una muy graciosa acorde al sentido del humor tan negro que tengo hacia mi enfermedad.) Después de leer eso sentí horrible, ¡David Bowie había muerto!¡de cáncer!

Ese día todas las redes sociales se inundaron de notas al respecto, gente compartiendo sus videos, canciones favoritas, era un día en el que nadie se sentía más fan que otro porque Bowie había tocado nuestras vidas de alguna u otra forma. Desde sus fans más viejos hasta los que lo conocieron por esa hermosa escena en el túnel de Perks of Being a Wallflower.

Conforme fue avanzando el día, avanzaban las noticias sobre su muerte. Apenas unos días antes había cumplido 69 y había lanzado su disco Blackstar, donde el video de su sencillo Lazarus , había causado que los medios y fans comentaran sobre lo extraño y oscuro que era. Fue hasta el día de su muerte que todos descubrimos porqué.

David Bowie sabía que estaba muriendo y fue por eso que grabó Blackstar, su último disco, su despedida.

Esto me pegó y mucho.

Después de padecer y superar el cáncer te enfrentas a muchas cosas, una de ellas es a la misma muerte. La primera vez que me enfrente a la muerte después de mi tratamiento fue cuando una tía murió, ella también había tenido cáncer y a pesar de que lo superó, los efectos secundarios se encargaron de llevársela. Desde ese día comencé una relación un poco mórbida con la muerte que hasta hoy sigue viva.

Primero vienen los ataques de pánico, pero cuando aprendes a aceptar tu propia mortalidad empiezas a pensar en cosas que a muchos, les asusta aún. Te empiezan a decir cosas como “para qué piensas en eso, estás viva, disfrútalo” pero no es que no disfrutes la vida o que estés pensando en que ya te vas a morir, simplemente haces las pases contigo, a prepararte y eventualmente todo eso te ayuda a tomar mejores decisiones en tu vida. Sufrir menos y hacer más de las cosas que te hacen feliz.

En mi caso he pensado en que si algún día el cáncer regresa y ya tengo una familia e hijos que no voy a ver crecer, les haría videos platicándoles mi vida, consejos, ayudándolos a tener un cierre después de mi muerte para que no sufran tanto, dejarles claro que mi cíclo había terminado y que me iba bien, tranquila. Algo así como lo que Bowie hizo.

Por eso es que me pegó, porque entendí lo que hizo, lo que sintió y el valor que requiere darle un cierre a tus fans, a tu familia, a tus amigos, a ti mismo. Para poder irte en paz.

Se que es un tema demasiado denso, pero es algo que vale la pena abordar sin miedo, así como lo dice en esta carta que escribió un doctor de cuidado paliativo sobre la muerte de David Bowie y su legado final.

Enfrentar a la vida y la muerte de la manera que él lo hizo en sus últimos días es la clave para una existencia pacifica.

Si de por si admiraba a Bowie y su trabajo, después de esto lo admiro mucho más. Espero que viva por siempre como el icono que fue y que cuando llegue el día que me vaya, lo haga con tanta elegancia como lo hizo él.

Comentarios
Priscila Hazard-Sánchez
Editora de video, terca, intensa y apasionada que gusta de escribir sin miedo a que terceras personas se ofendan. Me gusta viajar, escuchar toda la música que me sea posible, conocer gente nueva y leer cosas inútiles en internet.

Llevo tatuado en el brazo la frase “Fingers Crossed” porque creo y confío en mi buena suerte.

PUNK ROCK FO’EVA!
Pecora

Editora de video, terca, intensa y apasionada que gusta de escribir sin miedo a que terceras personas se ofendan. Me gusta viajar, escuchar toda la música que me sea posible, conocer gente nueva y leer cosas inútiles en internet. Llevo tatuado en el brazo la frase “Fingers Crossed” porque creo y confío en mi buena suerte. PUNK ROCK FO’EVA!

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