Eimen=Amén


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Era domingo, y el paseo incluía una de las Iglesias mas bonitas que he visto, así que aprovechamos para entrar a misa de 7… no es que ninguno sea mocho y mucho menos Manoleishon, pero hay tanto que agradecer y el lugar era tan bonito que lo ameritaba.

 

La iglesia se llama “Ave María”, es muy grande, en tamaño es parecida a San Agustín (pa’ quienes la conozcan). Esta construida en cantera y al contrario de San Agustín en ningún momento se siente fría u oscura.
Dieron las 7, entramos y yo decidí sentarnos atrás, se me hizo buen gesto con Manoleishon, ya que no está muy acostumbrado a eso, además nunca una misa se llena, así que estaríamos bien. No tuve la curiosidad suficiente de preguntar que tan nueva era la iglesia, pero el olor a madera de las bancas resaltaba mucho. Las bancas estan acolchonadas, hasta donde te arrodillas esta acolchonado, es incredible como el primer mundo se nota ¡hasta en misa!.
Dos campanadas nos anunciaron que la misa estaba comenzando y para mi sorpresa la iglesia ¡se llenó! y obvio que en mi pueblo si soy tamaño standard, pero aquí nomas no pude ver el altar ni con mis lentes puestos.
Las campanadas las dió uno de los tres sacristanes que entraron con el padre, junto con dos asistentes mas en un cortejo. Primero entró el sacristan con el sahumerio, atras, otro con un crucifijo de madera, otro mas de tras, un par de asistentes y el padre.
Mientras este cortejo caminaba hacía el altar, los acompañaba un coro de chavos, al ritmo de una guitarra electrica, cantando el Himno a la Alegría. Frente a nosostros habían, un libro rojo, ese según yo era el misal, otro negro, con unos cánticos diferentes y otro verde que tenía las letras y notas musicales de las canciones de la misa.
No recuerdo, si Manoleishon cogió el libro verde o yo se lo sugerí, pero fue una gran idea, porque la música le estaba gustando mucho y eso le amenisaría un poco la misa. Mientras Manoleishon seguía muy contento sus notas musicales, yo me canté el himno a la alegría en español, pues ¿quién se lo va a saber en inglish?… y la misa comenzó.
La misa es prácticamente identica, yo me aventé todos mi rezos en espanish, porque la verdad nomas me se el “Auer Fader” y “Joli Merri”, ibamos muy bien, “yo confiezo ante Dios…”, la cantada del “Ozana en el cielo” le latió al Manoleishon, estabamos de verdad disfrutandola mucho… hasta que empiezan con el “Credo” ¡¡Aveee María!!!!, si ni en español me sale y ahí estaba yo, tratando de recordar, que si el Dios de Dios, luz de luz, que si engendadro no creado y que si resucitó al tercer día. Total que el credo me sacó de toda o poca concentración que tenía yo en misa, me pasaron los recuerdos de mi primera comunión y a las catequistas diciendo “Si no te lo aprendes no puedes hacer la primera comunión” y ¿cómo le hice?, si han pasado 30 años y ¡¡NO me lo se!!.
En fin, después de ese pequeño momento vino el evangelio y habló de la reconciliación y me hizo pensar en lo reconciliada que me siento ultimamente con la vida y con el prójimo, de lo afortunada que soy y de lo muy agradecida que estoy. Llegó el momento de darnos la paz y aquí no hay que el besito y el abracito, un buen apretón de manos fué mas que suficiente y con los necesarios no con toda la banca de enfrente y de atras, aunque con mi Manoleishon si me dí mi besito y mi abracito… y ahora a comulgar.
Una vez mas quedé sorprendida del orden en el que hacen las cosas. Aquí no se forman todos de a montón, van pasando fila por fila y hasta que no ha pasado el último de la fila de adelante, no pasa la siguiente fila.
Una vez comulgada y arrodillada, me dispuse a dar gracias, por lo afortunada que soy de tener a quien estaba sentado a mi lado, por la nueva vida que estamos comenzando y aproveché para hacer algunas peticiones… pedí por tí, porque puedas algun día vivir feliz; por tí, porque ese huracán emocional se calme algún día y tengas paz; por tí, porque siempre tengas la salud para estar a mi lado apoyandome como siempre; por ustedes, que han llegado a aumentar mi familia de una hermosa manera; por tí, que te ha sido tan difícil el estar lejos y… ¡sí mama!, sí pedí por la paciencia, tolerancia, humildad y comprensión, pero eso lo pedí para Manoleishon y para mi.
Una vez que hice todos mis agradecimientos y peticiones correspondientes, tomé de la mano a mi Manoleishon, juntos recibimos la bendición y todos dijimos “Eimen”.
Comentarios
Urzula Lazcano
Soy lo que siempre quise ser, la esposa, mamá, mujer, que cocina y escribe por placer, qué más se puede pedir?

Soy lo que siempre quise ser, la esposa, mamá, mujer, que cocina y escribe por placer, qué más se puede pedir?