El tiempo no cura nada, solo transforma.


Este artículo se lee en: 2 minutos

Dicen que el tiempo lo cura todo, yo digo que no es cierto. El tiempo no cura, solo es el período que transcurre de una situación a otra y que puede ser como tú le des el poder de ser. Han pasado exactamente cinco años desde que mis padres se separaron, veo tan lejano el día en que mi papá bajando la cabeza, admitía que tenia una relación fuera del matrimonio,  sentado en la cama apoyando los brazos contra el colchón… mientras mi mamá hacia todo por no volverse loca…

Desde ese día hasta la fecha, entendí que el tiempo no cura, solo transforma a las personas a través de sus situaciones. Sin embargo lo que debo admitir es que el tiempo es sabio, paciente y anatómico, o sea, es sabio porque no se inmuta ante tus emociones y sentimientos permanece quieto y callado, contemplando como lloras, ríes, haces berrinches, te enfadas, tienes un orgasmo, o algo te causa dolor o pánico. Es paciente porque espera a que tú te detengas por un segundo y tomes un respiro de tu torbellino de estrés, de tu tormenta post-rompimiento, de tu ráfaga de alegría por estar enamorado, de tu lluvia de ansiedades e ideas, o a que simplemente pasen tus apocalipsis pre y post menstruales (mujeres) y lo que sea que les pase a los hombres, porque simple y sencillamente espera tranquilamente a que pase la coyuntura que toque a tu vida y entonces es cuando se vuelve anatómico, es decir se amoldará y adaptará a ti y todo ese proceso es resultado de tu actitud y las congruencias e incongruencias entre tus palabras y tus acciones.

Por eso insisto en decir que el tiempo no cura las heridas, solo es tiempo esperando pasar, solo es un micro segundo, un segundo, un minuto, una hora, un día, una semana, un mes, un año… un siglo… y quien realmente se cura eres tu mismo o misma.

Volviendo al asunto de mis padres por ejemplo, en aquel instante me tocó asumir una actitud de valor porque en medio del desastre era la única que no estaba “tan herida” y podía andar con ambos pies, vaya que sí estaba herida de alguna manera pero, entendí que como el tiempo solo sabe ir en una dirección y esa dirección es hacia delante pues lo mas lógico era seguirlo… quizás en el trayecto me herí de otras maneras y como consecuencia ahora tengo la idea de que vivir en pareja puede llegar a ser bonito, tan bonito como un grupo de orquídeas blancas floreciendo día a día en medio de un pantano…

En fin, por enésima vez digo que el tiempo no cura nada, solo nos transforma de múltiples y simultáneas maneras a veces a prisa, a veces mas lento, a veces al paso pero nunca como queremos. Hay un puñado de cosas que van detrás del tiempo: la decisión, la constancia, la perseverancia, la fuerza de voluntad, el deseo, la pasión, las ganas, el esfuerzo, la magia, la bondad, el cariño, la amistad y el Amor que dejemos de dar y recibir y viceversa porque todas las cosas que son inherentes y genuinas de nuestra humanidad son las que nutren al tiempo y nosotros mismos podemos ser llamados tiempo porque a veces no somos, solo existimos.

Comentarios
Lena S
Me gusta bailar y ser narradora de historias al mismo tiempo que vivo la mía, también acariciar gatos y perros y estoy convencida de que mi sangre tiene mas partículas de oxígeno que glóbulos blancos... No soy malhumorada y tengo hábitos cuestionables, pero todos placenteros.
Lena S

Me gusta bailar y ser narradora de historias al mismo tiempo que vivo la mía, también acariciar gatos y perros y estoy convencida de que mi sangre tiene mas partículas de oxígeno que glóbulos blancos... No soy malhumorada y tengo hábitos cuestionables, pero todos placenteros.

Tal vez te gustaría leer