Entre adicciones te veas


Este artículo se lee en: 1 minuto

Todos tenemos adicciones. Las mía es el café y comprar libros. Ah, y según parece, perder amigos. Sin embargo, no son tan graves. Sigo siendo feliz, con mi pareja, mi café y mis libros.

Pero, y esos adictos al estrés ¿son felices? Yo los veo día a día. Se quejan de todo y dicen que todos, incluso el cielo, conspiran para hacerlos vivir estresados. ¿Y su responsabilidad? ¿Y el control de su vida?

¿Y qué tal los adictos a la “mala vida”? Esos que cultivan y desean una relación destructiva. Dice mi cuñado: “Estás tan acostumbrado a la mala vida, que la buena te incomoda”. Típico de quienes aman a parejas posesivas o agresivas y no logran “enamorarse” (¿prenderse?) de quien los trata bien.

Adicciones habrá muchas, supongo. Ya sea el cigarro, el vino, los golpes, la hipocondria, el twitter, la tele, el celular, la malaondez o la queja. Si no sueltas la tuya, se apropiará de tu vida, y será la única forma de conducirte que entiendas y que busques. Ya es hora. ¡A liberarnos!

 

Comentarios
Luna on FacebookLuna on Twitter
Luna
Radical. Sectaria. Atea. Inconforme. Rebelde e incansable. Amo los cambios, pero me enamoro para siempre.Creo muchos requieren protección de sí mismos y los demás deberíamos de huirles. Feminista; harta de andar explicando que se busca la igualdad y que el feminismo también defiende los derechos de los hombres a romper estereotipos. Amo el México que se construyó por siglos, pero que los mexicanos de hoy estamos destruyendo, así que mi anhelo es irme lejos. Trabajo arduamente, aunque ellos hacen como que me pagan. Aun así, soy feliz. Despierto a diario junto a alguien que disculpa todos mis defectos y que me hace sonreír solo con respirar. Nunca me haré millonaria; pero, rica, ya soy.
Luna

Radical. Sectaria. Atea. Inconforme. Rebelde e incansable. Amo los cambios, pero me enamoro para siempre.Creo muchos requieren protección de sí mismos y los demás deberíamos de huirles. Feminista; harta de andar explicando que se busca la igualdad y que el feminismo también defiende los derechos de los hombres a romper estereotipos. Amo el México que se construyó por siglos, pero que los mexicanos de hoy estamos destruyendo, así que mi anhelo es irme lejos. Trabajo arduamente, aunque ellos hacen como que me pagan. Aun así, soy feliz. Despierto a diario junto a alguien que disculpa todos mis defectos y que me hace sonreír solo con respirar. Nunca me haré millonaria; pero, rica, ya soy.

Tal vez te gustaría leer