Ese lugar llamado Friendzone


Este artículo se lee en: 2 minutos

El nombre lo dice todo y creo que todos los hombres hemos pasado, vivido e, incluso, hay algunos que han crecido en la tan popularizada friendzone. La cultura pop se ha hecho cargo y  tomado esta versión amorfa del “Amor Platónico” que incluso ha hecho que existan diferentes niveles en este infinito lugar.

Uno como hombre, puede ahogarse en la profundidad de la friendzone sin siquiera darse cuenta, debido a que intentamos tomar el rol de novio autoritariamente siendo el apoyo, el hombro para llorar, el oído para escuchar los problemas de oficina e incluso los que tiene con su actual pareja.

Las señales de estar en la friendzone siempre son claras y están enfrente de nosotros aunque no  las queramos ver. Nos inclinamos por la misma premisa, como las mujeres cuando se encuentran con un mujeriego, “Se dará cuanta que la amo y eso la hará cambiar”. Pero en ambos casos la culpa es enteramente nuestra, pues debemos de comprender que la gente muy rara vez cambia sus manías y, por muy encima de éstas, muchos crecieron en la cuna del mal agradecimiento.

Creo que en la mayoría de los casos,  no nos damos cuenta que empezamos a hundirnos en la friendzone porque pensamos que nuestra conducta de ser “el amigo al rescate” nos conseguirá estar con aquella persona que esta siendo apabullada por su relación actual y nos impide ver que SI A ELLA LE GUSTA “LA MALA VIDA”: SEGUIRA AHÍ.

Hace mucho que no he estado de visita en la friendzone, pero recuerdo, y analizo, que es una de las zonas más desgastantes que uno como hombre puede experimentar porque uno ve, sin siquiera estar en una relación, todo lo que aporta y solo recibe una palmada en la espalda de parte de la susodicha y una patada en los huevos por parte de, si es que existe, o llega, ese alguien con quien sí quiere estar fuera de esta zona.

Yo creo que la única manera de salir de la friendzone (si es que existe), es no tener un plan elaborado o escribirle sonetos Alejandrinos de la primera noche en que la conociste sino simplemente en el momento que sientas que es el momento de besarla, porque seguro haz tenido más de una oportunidad, HAZLO. Y aunque la idea de que “puedo perderla; no quiero arriesgarme a perder lo único que tengo: su amistad; mejor me quedo así y espero a que se de cuenta” puedan pasar, tal vez sea tu día y sea el inicio de tu escape de la friendzone.

Y si no funciona o justo después del beso te cacheteó, es simple: Deja de intentarlo y encuentra a una chica que esté en la misma sintonía que tú.

 

Salud.

Por Pablo M. Aguilar
@Marmoteishon

Comentarios
Anónimo
Lo que pensamos es un proyecto que inicia con un grupo de amigas, sus ganas de escribir y mostrar al mundo lo que tienen en el borrador.

Te invitamos a leer el perfil de las colaboradoras, que estarán escribiendo *cada semana*, a menos que un grupo de alienígenas ancestrales las secuestren y les impidan contarles sus aventuras hasta que regresen.

@_loquepensamos

Lo que pensamos es un proyecto que inicia con un grupo de amigas, sus ganas de escribir y mostrar al mundo lo que tienen en el borrador. Te invitamos a leer el perfil de las colaboradoras, que estarán escribiendo *cada semana*, a menos que un grupo de alienígenas ancestrales las secuestren y les impidan contarles sus aventuras hasta que regresen. @_loquepensamos