Haters: Investigación de campo


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En una investigación de campo realizada sin querer queriendo me di a la tarea de observar 6 casos de intolerancia que algunos practican así de onda:

CASO 1. “Claro, ya se puso de moda”
Acá el caso de todo aquel que no soporta tener un cofre del tesoro y que en menos de lo que le gustaría se lo roben otros que son tontos. En este caso el odio es a la imposibilidad de que elementos externos puedan volver exclusivo a uno.

CASO 2:  “Ay sí, muy intelectuales”
Aquí pudimos observar un grupo que desconfía de todo aquel que cometa el pecado de comprar un libro y no  leerlo. Si el objeto de su odio además usa pantalones de tubo y lentes de pasta, merece morir. Si tiene una tornamesa solo es para matar gente.

CASO 3: “Quiero más a los animales”
En este caso, lo terrible es no mostrar compasión y consideración exaserbada en redes sociales a toda criatura del reino animal. Usualmente el único animal que NO debe ser parte del grupo son sus semejantes ya que éste tipo de animal es demasiado animal.

CASO 4: “Mi opinión de veras importa 1”
En este caso destacan los críticos de música que usualmente emiten opiniones negativas detalladas y positivas poco comprometidas. Si no se tiene la opción de pasar el tiempo creando ¿porque no decapitar con tornamesas a todos los que intentan hacerlo bien o mal?

CASO 5: “Mi opinión de veras importa 2
En esta ocasión, la cosa sucede del lado de la cinematografía. Aquí el odio se mueve en 2 direcciones. El primero, el más conocido: Hollywood debe desaparecer. El segundo: todos aquellos que gustan de películas de arte son unos mentirosos que merecen ser ahogados. Aquí las tornamesas no aplican.

CASO 6. “La tecnología nos esta alienando”
Estar solos en nuestra casa conectados con 469 amigos que no estarían en contacto con nosotros de otra manera es una razón por la que las computadoras deberían ser quemadas antes de que nos vuelvan robots feos.

CASO 7. “Felicitaciones de cumpleaños que no valen”
No importa la buena intención de que alguien te escriba en tan especial día para desearte un poco de felicidad. Si no eres el centro de sus agendas y te hacen una fiesta sorpresa, son los peores hipócritas de la faz de la tierra y solo por eso NO serán felicitados de vuelta.

Me zafaré diciendo “yo nomás digo”.

Comentarios
Andrea Velázquez

¡Hola! Yo soy el Conejo y me gusta la comida Etíope. En realidad soy Andrea y quiero ser tu amigo.


En la primaria me destaqué por pegarle a niños pequeños. En la secundaria tuve mi primer banda. Solo existió el logo. En la cena baile de graduación, bebí en exceso. Mi segunda banda se llamó “Las VírgeneSurgidas”. Tocábamos Hong Kong Garden. Cuando ya no estaba urgida, toqué en Violenta y usaba playera de Korn. A la gente le encantaba que le gritáramos “Piojo Bastardo”. Con “Vedette” grabé un disco y se concretaron algunas de mis convicciones musicales en un álbum con influencias new wave, shoegaze, electronica y punk.


Estudié Diseño Gráfico de la Comunicación Audiovisual en la UNAM para que fuera gratis por si la botaba. Afortunadamente me encantó y desde entonces me dedico a diseñar y programar páginas web, ser instructora, ilustrar un poco, escribir en mis tiempos libres e involucrarme en otras labores creativas como el joyfull coding. He considerado seriamente el espionaje.


Me encantan las mesitas de los aviones con su mini comida y opino que hay que seguir peleando por tener el lugar de la ventana. Disfruto caminar por el National Mall cuando la gente no anda disparándose, andar en bici y remar por el Potomac.


Actualmente vivo en Washington DC. Me apasiona el yoga y me gusta leer el Tarot.


¡Hola! Yo soy el Conejo y me gusta la comida Etíope. En realidad soy Andrea y quiero ser tu amigo. En la primaria me destaqué por pegarle a niños pequeños. En la secundaria tuve mi primer banda. Solo existió el logo. En la cena baile de graduación, bebí en exceso. Mi segunda banda se llamó “Las VírgeneSurgidas”. Tocábamos Hong Kong Garden. Cuando ya no estaba urgida, toqué en Violenta y usaba playera de Korn. A la gente le encantaba que le gritáramos “Piojo Bastardo”. Con “Vedette” grabé un disco y se concretaron algunas de mis convicciones musicales en un álbum con influencias new wave, shoegaze, electronica y punk. Estudié Diseño Gráfico de la Comunicación Audiovisual en la UNAM para que fuera gratis por si la botaba. Afortunadamente me encantó y desde entonces me dedico a diseñar y programar páginas web, ser instructora, ilustrar un poco, escribir en mis tiempos libres e involucrarme en otras labores creativas como el joyfull coding. He considerado seriamente el espionaje. Me encantan las mesitas de los aviones con su mini comida y opino que hay que seguir peleando por tener el lugar de la ventana. Disfruto caminar por el National Mall cuando la gente no anda disparándose, andar en bici y remar por el Potomac. Actualmente vivo en Washington DC. Me apasiona el yoga y me gusta leer el Tarot.