Kate Tempest: El rostro recio de la poesía sonora.


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El mundo de la música es uno vasto, casi infinito.

A veces me pongo a pensar en la cantidad de canciones que he escuchado en mi vida y la cuenta es interminable. Hay tracks que nos pasan totalmente desapercibidos mientras que existen otras piezas que se convierten en himnos de nuestras historias.

Ya les hablé del deleite que fue descubrir a Charles Bradley y hoy me gustaría compartirles otra joya atemporal.

El hip-hop es un estilo rudo. Hay algunas canciones que me laten, pero la realidad es que son más bien escasas. Cuando escuché por primera vez a Kate Tempest las cosas cambiaron, cambiaron un montón.

kate tempest

She tells him: I don’t want to hurt you, but your judgements are heavy and they’re hurting me…

 

La chica inglesa de cabellos de Sol se describe a sí misma como poeta y sí. Más allá de los beats pegajosísimos, cada una de sus creaciones va de historias de vida más bien duras. Horrores de existencia que sabemos presentes pero que inesperadamente no se habían logrado transmitir de forma elegantísima, sin “fuck”, “bitch” o “pussy”.

Su disco “Everybody down” es una oda a las relaciones destructivas: adicción a las drogas, al exceso y también al amor malentendido.  A pesar de los temas recios, la identificación con sus personajes se presenta de forma natural porque al final del día seguimos siendo humanos y compartimos emociones que son universales. la mayor parte de sus líricas hablan de los dolores profundos del rechazo y lo no dicho. Lo increíble y especial es que te muestra y te introduce a este mundo de forma atractiva, disfrutable y reflexiva. Después de la primera escucha es muy probable que te mantengas en un estado de introspección permanente.

Kate le entra fuertemente a versar sobre los temas de los que nadie quiere hablar: cómo es la vida de un narcotraficante, o de la prostituta que se relaciona con el adicto a la cocaína.

Ya era hora de que alguien utilizara el hip-hop como un recurso honestamente artístico, forzosamente real y totalmente profundo. Escucharla es como si estuvieras leyendo un libro de poesía moderna. Olvídate un rato de Nicky Minag, de Missy Elliot. Kate Tempest te habla de la crudísima realidad de la mejor manera que puede: su voz, su poesía, su experiencia y su corazón.

 

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Jádisha Déciga
Psicoterapeuta humanista.
Fan de las cosas bonitas, de todas ellas.
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Jádisha

Psicoterapeuta humanista. Fan de las cosas bonitas, de todas ellas.

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