La maldita e implacable química


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Una joven, alumna mía, está bastante asustada por que un compañero de la escuela la “está acosando”. Lo pongo entre comillas porque no creo que sea acoso, aún; pero podría acercarse a este peligrosamente. Independientemente, en lo que decido cómo ayudarla, me sorprende como algunos chavos, o no tan chavos, piensan todavía que una mujer les “va a dar el sí” sólo porque le llevan flores u otros detalles.

Detesto esa idea absurda de que las mujeres estamos en venta, ya sea por cena y cine, joyas, flores o serenatas con canciones terribles llenas de clichés de las que cantan los Fernández, a quienes por cierto no soporto, o peor, por los luismigueles. (seguro hay más de uno)

Quien crea esto jamás ha sido víctima de la maldita e implacable química. La química, que tal vez un día ya no haga reacción, pero que a veces no nos deja en paz y por 20 años, o más, nos persigue mientras esa persona de ojos, también implacables, nos mira desde el otro lado de la mesa, desde el otro grupo de personas que platica a unos 4 metros, o que, luego de una sesión amorosa, sigue sin poder dejar de mirarte. Eso es química. Te permite alejarte, pero no olvidar. -Casi- siempre.

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Luna
Radical. Sectaria. Atea. Inconforme. Rebelde e incansable. Amo los cambios, pero me enamoro para siempre.Creo muchos requieren protección de sí mismos y los demás deberíamos de huirles. Feminista; harta de andar explicando que se busca la igualdad y que el feminismo también defiende los derechos de los hombres a romper estereotipos. Amo el México que se construyó por siglos, pero que los mexicanos de hoy estamos destruyendo, así que mi anhelo es irme lejos. Trabajo arduamente, aunque ellos hacen como que me pagan. Aun así, soy feliz. Despierto a diario junto a alguien que disculpa todos mis defectos y que me hace sonreír solo con respirar. Nunca me haré millonaria; pero, rica, ya soy.
Luna

Radical. Sectaria. Atea. Inconforme. Rebelde e incansable. Amo los cambios, pero me enamoro para siempre.Creo muchos requieren protección de sí mismos y los demás deberíamos de huirles. Feminista; harta de andar explicando que se busca la igualdad y que el feminismo también defiende los derechos de los hombres a romper estereotipos. Amo el México que se construyó por siglos, pero que los mexicanos de hoy estamos destruyendo, así que mi anhelo es irme lejos. Trabajo arduamente, aunque ellos hacen como que me pagan. Aun así, soy feliz. Despierto a diario junto a alguien que disculpa todos mis defectos y que me hace sonreír solo con respirar. Nunca me haré millonaria; pero, rica, ya soy.