Lamento mucho que me estés perdiendo…


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Lo lamento mucho si en algún momento llegas ante mi puerta y ya no estoy dispuesta a darte todo aquello que tenía para ti, necesitaba espacio en mi alma para llenarla de mí, de amor, del mundo, e incluso quizás de otra persona que seguramente haya encontrado para acompañar mis pasos en esta nueva vida, donde sólo busco enriquecer mi presente.

Lamento que te estés perdiendo de esta transformación en una mujer mejor, aquélla metamorfosis que tú mismo iniciaste sin saberlo…

Por ti comencé a ir al psicólogo, a leer más, a informarme más, a ser más empática, a conectarme más con mis emociones y canalizar mi inteligencia emocional, pero sobre todo, esta gran exploración interna de mí misma. ¡GRACIAS! Es una pena que tal vez no puedas ver más allá.

Plantaste una semilla y todo este amor que sentía por ti la hizo germinar. Me has hecho una mejor persona, que a veces quisiera compartirte, pero sé que estás ocupado, con lo que sea, con todo, menos conmigo, y no es reproche, sólo quiero dejar un antecedente, por si algún día descubres que ya no estoy donde me dejaste sentada esperando bailar.

Ahora me siento libre, llena de una libertad infinita, esa que aún estando con alguien puedo disfrutar, esa que aún no has llegado a experimentar.

Me siento enamorada de la vida, del presente y muy agradecida. Ya no hay rencor en mí para ti, a veces el dolor se asoma, de aquello que no pudimos ser, pero el sentimiento que más me invade es este con el que te digo que sinceramente lamento mucho que te estés perdiendo de esta vida…

Lamento mucho también que aún no lo alcances a percibir, a concebir…

Me duele que intentes buscar en otra persona todo aquello que yo quería darte, llenando tu vida de amor, apoyo, luz… Quería hacerte feliz… Lamento que encuentres personas equivocadas en tu camino o que el sentimiento por ellas te dure poco. Lamento que no hayas aprendido a disfrutar tu soledad, aún a pesar de buscarla tanto con tu miedo al compromiso…

Sí, admito que hace un par de días te soñé con una nueva conquista y al despertar me escurrían algunas lágrimas y sentía un dolor en el pecho, físico y real; pero he aprendido a controlar mis emociones, amar mi nueva realidad en la que tú no quisiste estar. Pero ¿sabes qué me duele más? Pensar que te dolerá también cuando me veas enamorada, pero no como aquéllas parejas de un par de meses que te encuentras, enamorada de verdad, porque he aprendido a amarme, amar mi soledad, mi libertad y compartirlas. Y porque sabrás que cuando elija a una persona, será porque realmente amo y te he olvidado, no sólo porque quiero compañía uno o dos meses.

Lamento tener este tipo de pensamientos y que cada vez me hagas menos falta…

Lamento que no estés…

Lamento que hayas tenido que ver lo peor de mí y yo lo peor de ti para llegar hasta este punto de renacimiento y redescubrimiento. Lamento haberme ilusionado contigo cuando claramente se veía que no me querías en tu presente, ni en tu futuro. Fui yo quien idealizó todo como un cuento de hadas, la que se inventó el amor… y la que te hizo quererme o extrañarme. Lamento no ser tan honesta, haber deseado más de lo que podías ofrecerme, pero ahora veo claro.

Lamento que haya tenido que llegar a mi límite contigo, dejando en ti la peor impresión, para saber que no eras lo que yo esperaba, que contigo no podría compartir mi vida ni mi amor…

No lamento para nada haberte amado, me dio la oportunidad de recordar que aún puedo amar sin límites, de entregarme, aunque me hubiera gustado que los celos, el control, el miedo y la inseguridad no nos hubieran opacado algunos momentos, pero no todo puede ser perfecto.

Gracias por haberte conocido y por haber sido uno de mis maestros en la vida, también por aquella fantasía… Por la mujer que soy ahora… ¡Gracias!

Y, mi amor… Lo lamento… Lamento si cuando regresas, como sueles hacerlo, o cuando te des cuenta, notes que fuiste tú quien salió perdiendo…

Comentarios
Gin Caballero
Amante del arte en todas sus facetas, noctámbula, cafeinómana, enamorada del amor, emocional, inteligente, lógica y valemadrista... Viviendo el aquí y el ahora...
Azul de luna

Amante del arte en todas sus facetas, noctámbula, cafeinómana, enamorada del amor, emocional, inteligente, lógica y valemadrista... Viviendo el aquí y el ahora...