Las soluciones no deberían existir.


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Una solución no es una forma pronta de resolver algo, va mucho mas allá de tomar la iniciativa de querer hacer algo que resuelva “x” o “y” situación en nuestra vida, una solución tiene que ser aquello que permita una transformación absoluta y que sea tangible. Hablar de una esta, es remitirnos irremediablemente a hablar de la existencia de un problema y por ende de ¿qué lo causo? Y entonces es ir aun mucho mas lejos por tener que pensar en que al final del día todo son consecuencias de nuestras acciones  y las acciones no son posibles sin decisiones…

Por ello, hoy caigo en cuenta que la solución inmediata a todas las cosas, es tener conciencia de las cosas que decidimos, día a día.

Por ejemplo, tome la decisión (para la cual aun no logro encontrar el adjetivo calificativo perfecto porque justo no me decido si llamarla la mas maravillosa o la mas absurda) de salir con quien por ciertas cosas llamaré “R” y es que, él es como un joven lobo que “se las sabe” … es decir, se sabe ese protocolo que toda mujer, alguna vez en su vida debe conocer, ese en el que aunque es probable que no logre identificar plenamente de dónde viene la sensación, la emoción o el sentimiento, es imposible no exclamar un “aaawww” y sentir que te derrites cual Nutella en una crepa. “Se las sabe” porque es un “muy buen proveedor”, tiene clara la definición de caballero, tiene más que estudiadas las incontables atenciones que una mujer debe recibir para sentir que es tratada como princesa, sin mucho buscarle, “R” sabe mover sin tantas complicaciones aquellos escombros que van dejando las rupturas pasadas, se aventuró en las ruinas de lo que fue un imperio esplendoroso, no tuvo miedo de explorar y encontró entre los vestigios de mi palacio uno que otro tesoro que ni yo sabia que habían quedado por ahí; en resumen, es un explorador genuino. Sin embargo “R” tiene su ‘pero’ bien escondido en algún lugar, sobre en algún cajón de su casa muy seguramente, “R” no es libre de amar, o al menos no bajo las leyes sociales ni morales, porque desde su perspectiva y lo cito: “El que dirán, el hubiera, y otras restricciones sin sentido carecen de trascendencia al final de la vida, cuando al voltear al pasado veamos todo lo que no hicimos por esos limites sin sentido. No hablamos de matar, sino de amar. No matar es algo bueno, pero el no amar es tan malo como matar, pues se mata un pedazo de uno mismo poco a poco” [sic]. Debo aclarar que “R” es abogado.

No sé si “R” tenga razón en lo que dice o no, o mejor dicho, decido que no la tenga, y es que como decía al principio: las soluciones no deben existir por causa de malas decisiones. Por ello es que, pese a que “R” es lo más bonito que quiero que me pase alguna vez en esta vida, debo dejarlo pasar e irse, incluso podría quedarme con la suave nostalgia (en algún tiempo) de lo que su dulzura, su calidez, su pasión, sus palabras, su emoción y todo lo que “R” en este mundo es me recuerde. Sin embargo en mi aquí y en mi ahora, “R” me dejó hecha una zona de desastre después de un huracán y una erupción volcánica juntos. Ahora tengo el alma más limpia, los pensamientos más despejados, las ideas más firmes, el corazón mucho menos destrozado, incluso me doy cuenta de cosas que habían permanecido ocultas tras mi guerra interna, esa guerra que dejo heridas y marcas profundas, esa guerra que causó pérdidas irreparables y que a su vez, dejaron un camino hacia la transformación. Ahora viene “R” y destruye todos mis miedos, mis angustias, mis peros, se lleva mi tristeza y ansiedad… su paso por mi vida ha sido como un fenómeno de la naturaleza porque creo que era imposible que no sucediera; ahora sé que tengo la capacidad de reconstruirme y de comenzar de cero, de tomar el valor de seguir con mucha más fuerza que antes y eso debo agradecerlo a la vida. En fin, me quedo con el aprendizaje de que tomar una decisión debe ser no pensando en si está bien o mal lo que se quiere hacer, sino tomando conciencia de lo que eso decisión me haga sentir ahora y después…

 

Comentarios
Lena S
Me gusta bailar y ser narradora de historias al mismo tiempo que vivo la mía, también acariciar gatos y perros y estoy convencida de que mi sangre tiene mas partículas de oxígeno que glóbulos blancos... No soy malhumorada y tengo hábitos cuestionables, pero todos placenteros.
Lena S

Me gusta bailar y ser narradora de historias al mismo tiempo que vivo la mía, también acariciar gatos y perros y estoy convencida de que mi sangre tiene mas partículas de oxígeno que glóbulos blancos... No soy malhumorada y tengo hábitos cuestionables, pero todos placenteros.