Ligando sin boobies


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Cuando a alguien le da cáncer y decide escribir al respecto en algún blog, se centra primordialmente en el viaje. Tratamientos, cirugías, causas, efectos, pérdidas y miedos.

Cuando este viaje termina, tendemos a dejar la escritura por un rato para poder tomar un respiro para seguir con nuestra vida y reincorporarnos. Es un tipo de rehab de la enfermedad, como tratar de reintegrar a un preso a la sociedad.

El cáncer termina y la vida sigue y como sobrevivientes tenemos que encontrar la manera de poder lidiar con cosas que antes nos eran bastante naturales, pero ahora son toda una odisea. Por ejemplo: El ligue.

Soy una joven soltera de 28 años, guapa (dicen), con una nenas de envidia, toda una vida por delante y en búsqueda del “verdadero amor” ¿Qué podría salir mal?

Pues bueno, como sobreviviente, si quieres empezar a salir y conocer hombres, lo primero que tienes que hacer (o lograr) es recuperar la confianza en ti misma. No es nada fácil verte sin cabello por mas o menos un año, no es fácil verte al espejo y sentirte incompleta (si es que no estas reconstruida) y es difícil no pensar que tu condición puede asustar a los hombres.

La primera barrera para esto definitivamente somos nosotras mismas. Venimos de una batalla que nos dejó física y emocionalmente desgastadas, eso nos deja bastante vulnerables ante otro tipo de interacción humana y es por eso que de manera automática la evitaremos.

Pasando este primer paso, viene mi paso favorito.

No se si vieron la película de 50/50 y recuerden la parte donde el personaje principal esta en un antro tratando de ligarse a unas chicas y llega con una y le dice “Hola, me llamo Adam y tengo cáncer”. Ahora imagínense eso en la vida real.

Conocer a alguien no es difícil, lo difícil es que esta persona te guste, tu le gustes y llegue el momento en el que le tengas que decir “Pues soy editora, me gusta patinar, ir a la playa… ah y tuve cáncer”.

El problema no es decirlo, el problema es ver cómo va a reaccionar la persona y cómo es que vas a dejar tirar esa bomba de la manera más digerible posible para evitar algún momento incómodo. Aunque sinceramente, no existe una manera “digerible” de decirlo. Créanme.

He tenido muchisimas reacciones al respecto. La mayoría son muy positivas pero las que no lo son van desde “silencios incómodos”, pasando por “nunca te vuelvo a hablar”, hasta “qué bueno que estás viva”.

Claro, esto no lo dices cuando recién lo conoces, hay que saber cuándo es el momento perfecto o si es que la persona vale la pena para que siquiera sepa tu “secreto”. Recuerdo que por lo menos cuando estaba pelona era más evidente y ahí no tenía que preocuparme. Porque sí amigos, aún pelona me ligué a uno que otro wey… pero eso ya lo leerán en otro post.

Hay una que otra herramienta de ayuda en estos casos. Digamos que te ligaste a alguien en un bar, amigo de un amigo o whatever. Intercambian teléfonos, platican sin sacar el “C word” por un par de días, pero en eso te pide tu FB. Te quiere agregar.

Esto puede resultar de dos manera porque por ejemplo, en mi caso tengo mucha evidencia de mi viaje por el cáncer y si ese chico le gusta checar tus fotos (como a todos), algo va a encontrar de eso. Así que o eso te sirve como para hacer un poco más “digerible” la revelación o lo va a súper sacar de onda y para cuando se lo digas… tal vez ya no haya a quien decírselo jajaja.

Aunque les puedo decir que hasta cierto punto este reto tiene su beneficio, ya que al decirles tu “secreto”, puedes darte cuenta si la persona vale la pena o no. Si se asusta, obvio no era alguien que valiera la pena.

Por otro lado están los one night stand. YA NO PUEDO TENER ONE NIGHT STANDS. Es la realidad.

Para los curiosos y no tanto, aquí va algo que todo mundo quiere saber pero les da pena preguntar:

Las mujeres que pasamos por masectomías NO tenemos pezón. Ya reconstruidas te hacen uno pero en mi caso, aun no llego a eso. Tal vez el próximo mes.

Ahora imaginen que te ligas a un wey que nada más te quieres dar, casual; y tienes que detenerte a medio acto a explicarle eso antes de que encuentre tu boobie tipo barbie (porque nada más es en una). No pues mejor nos ahorramos el momento más incómodo de nuestras vidas y ahí la dejamos.

Como experiencia personal, puedo decirles que hasta el día de hoy, los chicos que he conocido no se han espantado. Todo lo contrario, unos muestran bastante curiosidad en ver el trabajo final de mi cirujano plástico (Y si tienen tanta curiosidad de saber cómo quedaron, pueden verlo en la imagen de este post).

Se que no soy un par de chichis, se que tengo más que dar a una persona, pero eso no quita lo pinche difícil y nefasto es tener que decirle al chico que te gusta el por qué tus chichis son más falsas que las promesas de los políticos.

Créanlo o no ese hecho me hace sentir muy incómoda porque siempre he sido anti-cirugías plásticas.

Aun así, en lo que encuentro al “Mr. Right” voy a tener que vivir esta odisea una y otra vez hasta que llegue el hombre al que quiera pintarme una carita feliz en mi boobie.

Dejaré una pregunta abierta a los hombres que lean este post:

¿Cómo reaccionarían si la chica que les gusta les dijera que tuvo cáncer de mama?

Comentarios
Priscila Hazard-Sánchez
Editora de video, terca, intensa y apasionada que gusta de escribir sin miedo a que terceras personas se ofendan. Me gusta viajar, escuchar toda la música que me sea posible, conocer gente nueva y leer cosas inútiles en internet.

Llevo tatuado en el brazo la frase “Fingers Crossed” porque creo y confío en mi buena suerte.

PUNK ROCK FO’EVA!
Pecora

Editora de video, terca, intensa y apasionada que gusta de escribir sin miedo a que terceras personas se ofendan. Me gusta viajar, escuchar toda la música que me sea posible, conocer gente nueva y leer cosas inútiles en internet. Llevo tatuado en el brazo la frase “Fingers Crossed” porque creo y confío en mi buena suerte. PUNK ROCK FO’EVA!