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Un día lo conoces. Platican. Se gustan. Se va. Skypean diario y de repente, de un momento a otro, ya están haciendo planes juntos.

Así es el amor con las facilidades que te da el internet.

Todos tenemos a alguien que ya pasó por esto, esta es mi segunda relación a distancia. Después de la primera, en la cual yo fui la villana del cuento, me dije a mi misma que no creía en eso y que jamás lo volvería a hacer. Oh, que ingenua fui.

Lo más criticable de estas situaciones tiene que ver con el factor “ingenuidad” que para muchos puede existir.

-¿De verdad lo vas a esperar?

– ¿En serio le crees que no se anda cogiendo a alguien más allá?

– Amor de lejos, felices los tres..

Estas son las clásicas frases que hasta yo he llegado a decir. Claro, no podemos creer que las cosas son posibles y nos encanta auto sabotearnos al respecto.

Es normal, creo, no estamos conscientes de que la verdadera felicidad requiere esfuerzos extras para llegar a ella, estamos esperando que todo sea fácil y perfecto. Estamos esperando que “se de”.

Seis meses es lo que tengo que esperar para verlo. Para todo lo que he vivido, seis meses ya no es nada en realidad.

Me gustaría escribir sobre nuestros planes, promesas, risas nocturnas e ideas de hacer proyectos juntos. Pero definitivamente es algo que cualquiera podría señalar como mentira, como ilusión. Son cosas que la negatividad puede tirar en dos segundo y que hasta cierto punto, yo podría llegar a creer. Por eso, no lo voy a mencionar.

Lo que si voy a mencionar y que realmente es el punto de este post, es cuestionarme sobre las verdaderas razones detrás del “por qué lo voy a esperar”.

Ayer tuve a bien platicar sobre el asunto con una persona que hasta ese día, llevaba dos ocasiones de verlo. Al ser una junta meramente de trabajo, es inevitable hasta cierto punto tocar temas personales y me compartió sus experiencias y opiniones sobre el amor a distancia. Fue inevitable llegar al punto de mencionar la nueva película de Spike Jonze, el cual, hace que me identifique de manera increíble en este momento de mi vida.

Después de darle vueltas a mi cabeza durante todo el día, llegué a la siguiente conclusión: No es cuestión de esperar, si no de saber que es lo que quieres e ir por él.

Aquí no hay nada que me interese. Sé perfectamente el tipo de persona que se encuentra en México y no quiere tener nada que ver con ellos. Me voy a detener en este punto porque estoy harta de tener que ser políticamente correcta al enfrentar una realidad que NO tiene que ver con el malinchisimo, pero los mexicanos dejan muchisimo qué desear en términos de compromiso.

Ya no estoy para perder el tiempo, me da mucha hueva ir de un date malo a otro peor. Ya no quiero buscar, más si ya encontré algo que me agrada; y el punto más importante: no llevo prisa.

Estar sola me va bien de momento y tener a alguien a distancia es espacio suficiente para seguir con mis planes aquí. Aparte de que el verlo, sería una aventura constante. Son como esas parejas que viven cada quien en su casa y se aman un chingo, pero en diferentes continentes (jajaja).

La realidad es que todo depende del cristal con el que lo mires y si usas el más positivo, las posibilidades son bellas e infinitas.

Para este post le pedí a Dan que definiera nuestra relación en su muy característica forma de pensar y dijo lo siguiente:

“I would say that we are fucked up, ha. ‘Cus we are so closely connected but we are miles apart, but i’m full of hope for the future.”

Bueno, no se ustedes, pero esta sonrisa hace que valga la pena la espera.

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Deseenme suerte y esperemos que por el bien del blog, me rompa el corazón para así tener mucho de que escribir… Nocherto.

Comentarios
Priscila Hazard-Sánchez
Editora de video, terca, intensa y apasionada que gusta de escribir sin miedo a que terceras personas se ofendan. Me gusta viajar, escuchar toda la música que me sea posible, conocer gente nueva y leer cosas inútiles en internet.

Llevo tatuado en el brazo la frase “Fingers Crossed” porque creo y confío en mi buena suerte.

PUNK ROCK FO’EVA!
Pecora

Editora de video, terca, intensa y apasionada que gusta de escribir sin miedo a que terceras personas se ofendan. Me gusta viajar, escuchar toda la música que me sea posible, conocer gente nueva y leer cosas inútiles en internet. Llevo tatuado en el brazo la frase “Fingers Crossed” porque creo y confío en mi buena suerte. PUNK ROCK FO’EVA!

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