Un consejo para mi “Él”…


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“Él” se llamaba Arturo, luego Víctor, luego Pepe, Oscar, Horacio, Pablo, Mario, a veces hasta repite nombre… “Él” se ha llamado de muchas maneras distintas, con historias diferentes, hoy también tiene otro nombre y tal vez en una semana o un mes o más, se lo cambie de nuevo.

Todas siempre hemos hablado de un “él”, siempre cambia por temporadas distintas, aunque a veces, a algunas pocas o pocos con suerte, les pasa que “él” o “ella” en determinado momento se convierten en un solo nombre para el resto de la vida, o por lo menos, por un tiempo prolongado.

A todas nos llega a pasar también en algún instante de nuestras vidas que quieres decirle a tu “él” de entonces que no la riegue, que no te pierda y mencionarle todas esas ocasiones en que los que ya dejaron ese puesto, han regresado y te han dicho que te extrañan. Pero tu corazón ya no está libre, ya no hay vacantes, aunque simplemente esté lleno de ti o cerrado por remodelación o reconstrucción. El chiste es que sí hay momentos, recuerdos, memorias, pensamientos que nunca olvidarás de cada uno de ellos, pero ya no son “él”, quien te quita el aliento y por el que puedes sentir…

Cuando dejas de sentir algo por alguien, ya deja de ser “él”, se convierte en “un ex”, “mi ex”, “un chico que conocí”, “un chavo con el que anduve”, “alguien”… Pero ya no es “él”, de quien hablas con tus amigas y que te puede poner una sonrisa o un semblante de entierro en el rostro.

Si tú eres “él” en este momento de mi vida o lo serás en alguno, quiero ser amigable contigo y darte un consejo: no me dejes ir…

Te contaré que, si yo me desilusiono de ti en algún momento, me apartaré, me alejaré de ti y dejarás de saber de mí, comenzaré a no poder salir contigo o a contestarte los mensajes escuetamente o a no responder tus llamadas de manera tan constante o a tener más planes individuales, para desintoxicarme de ti y que dejes de ser mi “él”.

Algún día pensarás que estoy loca, que soy impulsiva o que no me necesitas o no me quieres en tu vida de la forma en la que yo deseo estar, también pensarás que soy hermosa, que te caigo muy bien, y bueno, este tipo de cosas, todo este conjunto es lo que vas a extrañar primero: mi locura, mi belleza, mi impulsividad, mi entrega, mi risa, el que te escuche y el que esté contigo; te lo prometo.

Si algo de mí te molesta, en el momento en el que me aparte, pensarás que no era tan malo, que en realidad yo entiendo razones, que pudimos haberlo hablado, que debiste pensarlo mejor.

Sabrás que soy una gran mujer, incluso desde que estemos cerca, pero tal vez algo de mí no embone bien en ti, esto, si quieres que te lo explique, es porque yo no necesito embonar, soy una pieza completa, como esperaría que tú lo fueras.

Quisiera decirte de cuántas veces me han buscado, llamado, escrito, para decirme: “te extraño”, “quería saber de ti”, “¿cómo va todo? ¿por qué desapareciste?”, “no quiero perder lo que teníamos”, “me acuerdo  mucho de ti”, “pienso en ti”… Y entonces, esas palabras, que me hubiera gustado escuchar o leer meses antes, ya no me saben igual.

Quisiera leerte yo misma la reseña que escribió mi ex para esta página y te des cuenta de lo mucho que valgo, ya sé que lo sabes, lo doy a notar, pero no lo intuyes por completo.

Te haré falta, créeme. Vas a extrañarme, eso es seguro. Y si eres mi “él”, el tipo de “él” con el que yo estaría en este momento o quien me gustaría en este momento, este escrito lo leerás con incredulidad y hasta pensando que mi ego es enorme, que “me creo demasiado”, pero si eres “él”, el que no cambiará de nombre en un largo tiempo, lo considerarás después y lo verás como un consejo de una amiga hacia ti: si eres mi “él”, no me pierdas, porque créeme que no has visto todo, no te lo he dicho todo, no has sentido todo y que nos queda mucho más por conocer, por enseñar y aprender juntos.

Si eres “él”, intenta no dejar de serlo, porque yo podré dar segundas oportunidades, empezar de menos 2 si lo sigues siendo, pero si cambiaste de nombre o desapareciste por completo, ya no hay nada que hacer por ti, yo me convertiré en tu “ella” y tú ya no serás nada de mí.

Comentarios
Gin Caballero
Amante del arte en todas sus facetas, noctámbula, cafeinómana, enamorada del amor, emocional, inteligente, lógica y valemadrista... Viviendo el aquí y el ahora...
Azul de luna

Amante del arte en todas sus facetas, noctámbula, cafeinómana, enamorada del amor, emocional, inteligente, lógica y valemadrista... Viviendo el aquí y el ahora...