¿Que por qué #NiUnaMenos y no #NadieMenos?


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Hoy, miles (seguramente millones) de mujeres se han organizado mundialmente para protestar contra la violencia machista y los cada vez más frecuentes feminicidios en todo el orbe. Entre muchas de las acciones emprendidas el día de hoy, se utiliza el #NiUnaMenos.
Como siempre, no faltan los obtusos (por no decirles pendejos) que minimizan el hecho bajo el argumento francamente imbécil de: “los hombres también sufrimos”, a grado tal que se inventaron el hashtag NadieMenos.
Dejen de creer que todo les concierne o que todo les atañe, amiguitos (y algunas cuantas amiguitas): el mundo no gira alrededor de ustedes. No existe cosa como el “masculinicidio” porque a los hombres no nos matan por el simple hecho de ser hombres. No nos violan o muestran el pito en la calle sólo porque un bato anda caliente o considera que somos una cosa de su propiedad. Ningún tipo nos grita “qué grandes huevos” o “qué pitoooooote” nomás porque no se puede quedar callado o le parece chistoso o tal. El vagón del metro exclusivo para mujeres no es un privilegio, no van sentadas en un sillón masajeador bebiendo champagne: es una reacción ante la impresionante cantidad de abusos, acoso y agresiones. Las madres solteras no deberían ser blanco de burla clasista e idiota, lo mismo que no es cierto el argumento tarado de “pues las mujeres son las que crían o educan machitos”: en ambos casos se deslinda de toda responsabilidad al padre, porque (quiero creer que) todos sabemos que para procrear un niñx es necesario que existan tanto una mujer como un hombre (¿dónde las burlas a los papás luchones? ¿Dónde la crítica a la ausencia, que también marca la educación infantil?). Una mujer con falda corta, muy peda, drogada, en calzones, etcétera, no es una invitación abierta para que te la cojas o le hagas cosas. Incluso podría estar desnuda en tu cama a punto de decirte que quiere hacerlo, pero si después resuelve que no, entonces es NO, no una carta de permiso para que te tornes violento o físicamente agresivo. Tampoco existe esa idiotez de “feminazis”, pues ningún movimiento dentro de los feminismos señala realizar genocidio por condición dada, o qué, ¿alguien sabe de hornos secretos para matar hombres? ¿Existe una invasión territorial en aras de imponer un nuevo estado de las cosas? Paren ya esa estupidez.
Las mujeres no están histéricas o locas o todo les parece mal o todo les afecta o son sensibles o chillonas o blablabla: si están haciendo manifiesto un malestar es POR ALGO, porque existe en el mundo una violencia sistemática en su contra, porque no dejan (dejamos) de destruirlas con un sinfín de acciones cotidianas. Pregúntale a cualquier mujer que tengas cerca. Date cuenta la cantidad de brutalidad que han aprendido a soportar, a aguantar, a verlo como algo “normal”. Y aquí seguramente viene el igualmente tonto argumento de “pero no todos los hombres”. Eso es una obviedad del tamaño de una casa: claro que no todos los hombres, pero sí TODAS las mujeres han sufrido un tipo de agresión física, verbal o sexual…o todas juntas. Neta sólo hay que preguntar, escuchar, poner atención, dejar de gritar más fuerte cuando alguien te dice algo.

El NadieMenos es un berrinchito de la gente privilegiada, de hombres que, en su eternamente frágil masculinidad, no soportan ser el centro del mundo por un segundo, no conciben que alguien pueda cuestionar su poder… ese mismo poder que debe ser destruido, repensado y redistribuido para hacer un mundo donde REALMENTE funcione la falaz idea de la igualdad. Las estructuras hegemónicas que hemos construido sí constriñen, reducen, invisibilizan, agreden y matan. Decir NadieMenos es ser parte de esa agresión, invisibilización y asesinatos. Neta, bato, tú que lees esto, que tienes una necesidad enorme de atención, por primera vez en tu vida guarda silencio ante algo que no comprendes. Te juro que no se te va a caer el pito ni nada. Sólo calla y, si te da para ello, reflexiona al respecto. El mundo no eres tú, aunque todo el tiempo la estructura social, esa misma que asesina, destruye, silencia, invisibiliza, agrede y somete a las mujeres por el simple hecho de ser mujeres, te haga creer lo contrario.

Tú decides de qué lado quieres estar.

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Israel Pompa-Alcalá