No se vale sentir


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Una de las cosas más divertidas que nos tocan vivir como paciente de cáncer es escuchar todo lo que la gente tiene que decirte al respecto. Especialmente esa que dice saber cómo es que debes de vivir tu vida a partir de eso.

No se porque la gente ordinaria (sin fin despectivo) tiene ideas preconcebidas del cómo es o debe de ser un sobreviviente de esta enfermedad y si en alguno de estos casos no cumples con sus expectativas, estás haciendo las cosas mal. Según ellos, claro.

Después de mi último rompimiento recuerdo haberla pasado mal, como todos. Pasé por una larga etapa de depresión, lloraba cuando me acordaba de esa persona, ya saben, cosas que todos hacemos cuando nos rompen el corazón. Unos meses después me llegó por medio de una amiga el comentario más nefasto de una persona de la cuál me alejé mucho tiempo atrás: “¿Cómo es que puede estar sufriendo tanto por cortar con alguien si pasó por algo tan cabrón como es el cáncer?”. Este comentario me hizo recordar el por qué me había alejado de ella.

A simple vista la pregunta parece sencilla, con una explicación lógica y casi obvia. Pero no, la cosa no es así, mis queridos lectores.

El haber pasado por algo tan “cabrón” como lo es el cáncer no nos convierte automáticamente en seres fríos y sin sentimientos. Mucho menos con súper poderes y fuerzas que nos hacen decir “Ah, ¿ya no quieres estar conmigo? No pasa nada porque VENCÍ EL CÁNCER Y ESO ME HACE MUY FUERTE“. Una cosa tiene que ver absolutamente nada con la otra.

De hecho es bastante insultante escuchar este tipo de comentarios, más viniendo de gente que cree saber cómo es que debo de llevar mi vida.

El problema que yo veo es que la sociedad nos pone en un pedestal donde nuestra imagen es perfecta e inmaculada. Para ellos somos seres de luz que viven de manera serena, feliz y no se qué otros adjetivos se imaginen. Somos un ejemplo de vida que los ayuda a seguir adelante con su problemas del día a día pensando “Lo importante es que tenemos salud“. Somos una imagen en su muro de Facebook que, al compartirlo, los hace sentir mejor como personas.

No estoy demeritando nuestros logros para nada, de hecho, alguna vez tuve una discusión con mi última psicóloga al respecto.

Ella estaba muy molesta de que no me estaba dando el crédito suficiente por mi logro. Me decía que debería de aceptar todos los halagos que estaba recibiendo porque por lo que pasé, no cualquiera. Está bien, lo entiendo, pero no necesito estar en un pedestal porque NO soy perfecta. Y cuando la gente te sube a un pedestal es porque espera ciertas cosas de ti que dudo mucho poder cumplir.

Por ejemplo, el sufrir por un corazón roto.

A parte es MI logro y si lo comparto es más para la gente que esta pasando por esta situación y necesita un mensaje de aliento, saber que sí se puede lograr y que hay gente que estamos aquí, echándoles porras desde nuestra trinchera. No es para gente como esta persona venga a aprobar o desaprobar mi conducta post-cáncer.

Después de una enfermedad así, de hecho nos volvemos personas muy emotivas y empáticas. Todo lo contrario a lo que creen, somos más sensibles a cualquier tipo de acontecimientos y se podría decir que vivimos todo de manera más intensa. Sonreímos más, nos divertimos más, abrazamos más fuertes y en este caso, las cosas nos duelen un poco más de lo normal.

Pienso que al ser así, se podría decir que esto nos ayuda a superar mucho mejor las cosas porque no estamos reprimiendo nuestras emociones como cualquier otra persona lo haría.

Siempre he sido de la idea de que cuando pasas por una pérdida de cualquier tipo, lo mejor es sacar todo, dejar que sangre. Tirarte al drama hasta que sientas que fue suficiente y después seguir con la vida. Porque todos sabemos lo dañino que es guardartelo todo y las consecuencias que trae al final.

Así que para esa gente que no es médico y mucho menos sobreviviente, que se cree con el derecho de venir a decirnos cómo es que debemos vivir nuestra vida, no lo hagan. Es de muy mal gusto, cae mal y es obvio que no tienen ni idea.

 

Comentarios
Priscila Hazard-Sánchez
Editora de video, terca, intensa y apasionada que gusta de escribir sin miedo a que terceras personas se ofendan. Me gusta viajar, escuchar toda la música que me sea posible, conocer gente nueva y leer cosas inútiles en internet.

Llevo tatuado en el brazo la frase “Fingers Crossed” porque creo y confío en mi buena suerte.

PUNK ROCK FO’EVA!
Pecora

Editora de video, terca, intensa y apasionada que gusta de escribir sin miedo a que terceras personas se ofendan. Me gusta viajar, escuchar toda la música que me sea posible, conocer gente nueva y leer cosas inútiles en internet. Llevo tatuado en el brazo la frase “Fingers Crossed” porque creo y confío en mi buena suerte. PUNK ROCK FO’EVA!