Papá no es el que engendra. Te lo digo.


Este artículo se lee en: 3 minutos

Donde estés, esta carta va para ti:

Va para esa persona que se fue de la casa cuando tenía 4 años, esa persona que me visitaba de vez en cuando, hasta que un día dejó de hacerlo, esa persona que regresó cuando tenía 12 años para irse de nuevo dos semanas después, esa persona que de repente hablaba a casa, pero nunca preguntaba por su hija, hasta hace poco que se enteró que que su hija se había casado y ya no vive con su madre, la mandó a saludar.

Esta carta la escribo para ti, porque sé que nunca nos volveremos a ver, porque sé que aunque yo te lo haya pedido, tus pretextos son más grandes que ver de nuevo a tu hija. Esta carta va para ti, para ti que un día me dijiste que “bueno o malo, eras mi padre”, aún me cuesta trabajo entender que por el simple hecho de que lo único que has puesto en mi vida sea tu esperma, te tenga que llamar papá.

Quisiera hacerte muchas preguntas, creo que la principal de ellas es: ¿Por qué te has desentendido de tu hija hasta el día de hoy?, la verdad es que a veces he tratado de entenderte, he tratado de entender el porque una persona puede ser tan egoísta para irse y que le valga tanto madres su propia sangre, te juro que he tratado de entenderlo, para poder perdonarte, incluso cuando ni siquiera me has pedido perdón, sigo trabajando en hacerlo.

Te fuiste y jamás te importó saber de mí, jamás te importó saber si me hacía falta algo, si necesitaba de tu ayuda, si estaba viva. ¿Sabes? Esa parte me es difícil de entender, me es difícil de entender porque con tus otros hijos (mis medios hermanos) sí pudiste seguir teniendo una relación hasta el día de hoy.

Lo que menos puedo entender es cómo después de tantos años de no saber de mí, te atreves a darle tu celular a mi mamá para que yo te busque, cosa que tontamente hace como 2 o 3 años intenté y te pedi que nos vieramos en el VIPS donde alguna vez, comimos juntos. Ni siquiera pudiste llamar para cancelar ¿verdad?, me di cuenta que no me hacía falta volver a verte de nuevo.

He estado tratando de perdonarte desde hace más de 5 años, creo que las razones por las cuales decidiste y sigues decidiendo estar lejos de mí, son más fuertes que el amor que le podrías tener a tu hija y apesar de que trato de entenderlas, aún no puedo y la verdad de vez en vez, me duelen.

Pero tampoco voy a mentir, la verdad es que hay una cosa en esta vida que te agradezco con toda el alma y por esa razón es por la que busco perdonarte, te agradezco que hayas escogido a mi mamá como esposa, porque esa fue la manera en la que yo nací. Gracias por escoger a la mujer más chingona del  mundo para que fuera mi mamá, sé que si tu hubieras sido parte de mi crecimiento, no sería la persona que soy ahora, y de verdad ¡Te lo agradezco!

Creo que a tus 63 años, aún sigues teniendo problemas para madurar, realmente me he dado cuenta que no todas las personas maduran con la edad, creo que la decisión de salir de mi vida fue cobarde y egoísta, tomaste el camino más fácil, a veces me pregunto ¿Cómo puedes vivir sin remordimientos?,  supongo que no todos tuvimos la fortuna de tener una madre tan increíble y una familia tan fregona como la que yo tengo.

Antes no podía mencionarte sin llorar, ahora creo que lo he llegado a manejar mejor, aún así ha dolido, los niños a cierta edad son un poco hirientes y recuerdo que me dijeron un día “la sin padre”, ahora viéndolo en esa perspectiva, no, no tenía papá, pero no lo necesitaba. Los padres son para admirar y en tu caso me di cuenta que no todos nacen para ser padres, no todos tienen la fortuna de ver a sus hijos crecer, de velar por ellos, de recogerlos de la escuela, de recibir regalos por el día del padre, no todos tienen la fortuna de merecer a un hijo.

En fin si escribo esta carta es porque se que jamás la vas a leer, que jamás volveré a verte o escucharte, pero quiero decirte que apesar de que eres la persona que más me ha lastimado, sigo trabajando en perdonarte incluso cuando tú jamás lo hayas pedido y deseo de todo corazón que tus otros hijos si te hayan dado lo que no pudiste tener conmigo.

Por mi parte te puedo decir que te perdiste de muchas cosas, pero la verdad no hiciste falta.

Comentarios
Gloria Martinez

Ingeniera por profesión, soñadora por convicción. (Y me vale que eso sea más trillado que las canciones de José José en la fiesta a las 4 de la mañana)

Dicen que hay tres hombres en la vida de una mujer: El amor de su vida, el hombre de su vida y con el que se casa. El caso de esta chica de cabello chino como tallarín, es una excepción. Recién casada con el amor y hombre de su vida, nos platicará las peripecias de lo que es vivir en un mundo paralelo.

Suele escalar y hacer yoga, se ha metido tremendos sustos y ganas de dejarlo y dedicarse a algo menos peligroso (obviamente hablamos del yoga).

Amante de la comida mexicana y orgullosamente chilanga, adora viajar, fiestear y es adicta a las palomitas y casi cualquier cosa que desborde Valentina.


Transmitiendo desde Kassel, Alemania – Gloria, la que habla de si misma en tercera persona.


Follow: @glow_mtz


Etiquetas:

Ingeniera por profesión, soñadora por convicción. (Y me vale que eso sea más trillado que las canciones de José José en la fiesta a las 4 de la mañana) Dicen que hay tres hombres en la vida de una mujer: El amor de su vida, el hombre de su vida y con el que se casa. El caso de esta chica de cabello chino como tallarín, es una excepción. Recién casada con el amor y hombre de su vida, nos platicará las peripecias de lo que es vivir en un mundo paralelo. Suele escalar y hacer yoga, se ha metido tremendos sustos y ganas de dejarlo y dedicarse a algo menos peligroso (obviamente hablamos del yoga). Amante de la comida mexicana y orgullosamente chilanga, adora viajar, fiestear y es adicta a las palomitas y casi cualquier cosa que desborde Valentina. Transmitiendo desde Kassel, Alemania – Gloria, la que habla de si misma en tercera persona. Follow: @glow_mtz