Perderte… para encontrarte después.


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¿Qué pasa cuando no sabes en dónde estas o hacía dónde vas?

Hace algunos años, no sabía hacía dónde ir, porque parecía que todo lo que hacía estaba tan mal hecho, tan mal planeado que no lograba nada de lo que quería. Estaba en un trabajo que no me gustaba, no sabía dónde estaba, no sabía a dónde quería ir, me sentía vacía y por consecuencia, lastimé a muchas personas.

En el amor me sentía herida y juraba que jamás volvería a dejar que alguien me lastimara. Sí, ya saben, esa actitud de “No volveré a confiar en ningún hombre” “Jamás volveré a ser la que ama, sino la que es amada”… entre otras tantas frases choteadas y célebres.

Por más que trataba de hacer cosas todo salía mal, es de esos años que de verdad te hacen crecer o te hacen hundir, todo depende de como tomes este momento. Recuerdo que acudí con una amiga que me llevo con una persona que “veía el futuro” y  fue lo que me terminó de hundir, ya que este fulano, me dijo que en las noches no podía dormir bien porque alguien cercano a mí, estaba en una especie de secta ¡En donde me iban a sacrificar! Eso no fue lo peor, lo peor esque en ese momento en el que pedía a gritos que alguien me diera una respuesta, alguna lucesita para saber a donde dirigirme… me la creí.

Lo recuerdo porque eso no me dejó dormir por dos días solo pensando en quién sería esa persona, se que suena tonto, pero cuando estás perdido y no sabes hacia dónde dirigirte porque cada decisión que tomas te deja solo un mal sabor de boca, pues crees hasta que alguien te quiere sacrificar.

Pensé que eso no les pasaba a todos, pero después me di cuenta que sí les pasa a muchas personas, muchos nos perdemos por varias decisiones mal tomadas y porque las circunstancias nos llevan a un punto de quiebre para después regresar… no creo que todos seamos tan fuertes para regresar en un mes, de hecho creo que parte de perderte es importante para tu madurez. Yo me perdí cuando ya había acabado la universidad, cuando ya era una persona “adulta”, así que tampoco creo que tenga que ver con la edad.

Después de casi 6 meses de estar perdida, decidí encontrarme y aunque antes lo había querido, esta vez  lo hice empecé a buscar respuestas en mí, empecé a buscar ayuda profesional para sentirme mejor conmigo misma, empece a ir a misa mas seguido pues soy católica y a mi me ayudo  muchísimo ir a la iglesia y desahogarme.

Me encontré después de 6 meses de estarme buscando por todos lados incluso en Locatel.

Después me di cuenta que no era algo excepcional y al final ningún consejo de otra persona servirá, ningún chamán te ayudará, ningún libro de motivación te dirá la frase correcta. Solo sé que el tiempo te ayuda a regresar a ti y que es bueno perderse, para tratar de madurar y encontrarte una versión mejorada de ti.

No sé si también eso pasa por años, a veces me sigue pasando por días o semanas, pero al menos, ya sé cómo regresar a lo que soy.

Comentarios
Gloria Martinez

Ingeniera por profesión, soñadora por convicción. (Y me vale que eso sea más trillado que las canciones de José José en la fiesta a las 4 de la mañana)

Dicen que hay tres hombres en la vida de una mujer: El amor de su vida, el hombre de su vida y con el que se casa. El caso de esta chica de cabello chino como tallarín, es una excepción. Recién casada con el amor y hombre de su vida, nos platicará las peripecias de lo que es vivir en un mundo paralelo.

Suele escalar y hacer yoga, se ha metido tremendos sustos y ganas de dejarlo y dedicarse a algo menos peligroso (obviamente hablamos del yoga).

Amante de la comida mexicana y orgullosamente chilanga, adora viajar, fiestear y es adicta a las palomitas y casi cualquier cosa que desborde Valentina.


Transmitiendo desde Kassel, Alemania – Gloria, la que habla de si misma en tercera persona.


Follow: @glow_mtz


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Ingeniera por profesión, soñadora por convicción. (Y me vale que eso sea más trillado que las canciones de José José en la fiesta a las 4 de la mañana) Dicen que hay tres hombres en la vida de una mujer: El amor de su vida, el hombre de su vida y con el que se casa. El caso de esta chica de cabello chino como tallarín, es una excepción. Recién casada con el amor y hombre de su vida, nos platicará las peripecias de lo que es vivir en un mundo paralelo. Suele escalar y hacer yoga, se ha metido tremendos sustos y ganas de dejarlo y dedicarse a algo menos peligroso (obviamente hablamos del yoga). Amante de la comida mexicana y orgullosamente chilanga, adora viajar, fiestear y es adicta a las palomitas y casi cualquier cosa que desborde Valentina. Transmitiendo desde Kassel, Alemania – Gloria, la que habla de si misma en tercera persona. Follow: @glow_mtz