Problemas de mujeres: ¡Bah! ¡Frivolidades!


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Mi papá es fanático de las viejas películas mexicanas, de esas que le llaman de la Época de Oro y aunque algunas no califiquen como pertenecientes a ese ciclo, él las adora. Le fascinan. Se las sabe todas. Y claro que le enerva que le digamos que le cambie a la tele. Por tanto, como me las tengo que reventar cada sábado a la hora de la comida, ahora con más conciencia que cuando las vi de niña, me doy cuenta de la terrible discriminación y machismo que encierran. Casi ni las tolero.

Se la pasan criticando a las mujeres por ser pequeños seres “de cabellos largos e ideas cortas”, que solo se dedican a frivolidades y a maniobras para conquistar al infiel hombre que al final solo deberá elegirlas a ellas.

Cuando era niña, mi padre, a pesar de que se que me ama, no tenía paciencia para escuchar mis problemas de infancia y siempre me hacía sentir que mis problemas eran nimiedades. Claro que lo eran comparados a los suyos, pero cada quien libra sus propias batallas a cada edad y en ciertos momentos pueden parecer la Batalla de Waterloo. Y esa actitud que percibía en mi padre cuando yo era niña es la actitud que muchos hombres tienen hacia muchas mujeres. Les hacen sentir que sus problemas son estupideces y que ojalá pensaran en cosas más profundas cuando, si muchas mujeres están preocupadas en frivolidades, es porque el hombre las ha colocado en el sitio adecuado para ello.

Las mujeres, aunque estudien, son quienes “deben” educar a los hijos, hacerles de comer, llevarlos a las actividades extras, comprarles y lavarles la ropa, ponerles el lunch, pelearse con las maestras, organizar las fiestas de cumpleaños, invitar a los amigos, darle de comer a toda la familia del esposo en domingo, hacer la cena de la oficina del esposo que debe estar impecable (la cena y el esposo, sino “vieja fodonga”) y, todo eso,  mientras luce “guapísima”. ¡¡¡No me chinguen!!! Algunas dirán que esto es el pasado, pero no es verdad. Muchas mujeres siguen realizando esas tareas solas y tienen la carga de resolver un sinfin de detalles (mi admiración, la verdad) y además, deben soportar que las califiquemos (sobre todo las que nos consideramos “liberadas”) de  frívolas cabezas huecas.

Lo hacía. Ya no lo haré más. Dejaré de criticarlas, y les daré mi reconocimiento. Para mí era muy fácil juzgarlas porque no tengo hijos, pero si tuviera, con todo y lo “liberada” que soy, también tendría que hablar con la maestra, poner lunch y organizar fiestas infantiles. (No lo haría en tacones ni arreglada, y tendría la ayuda de mi esposo, pero también esas cosas entrarían en mi repertorio de cosas por resolver).

Así que, les recomiendo, antes de criticar a una mujer por ser “superficial” y hablar de motivos para fiestas infantiles o de “uñas postizas” mejor empecemos por lograr que las jóvenes o niñas tengan más opciones y no estén condenadas y obligadas a tomar este papel que, luego, les criticamos.

Si las alejamos de las escuelas, si las alejamos de los libros, si las alejamos de las funciones ejecutivas, porqué habríamos de esperar que hicieran una opinión informada de “Desarrollo organizacional” o que tuvieran un debate sobre el “más reciente libro” de tal autor; la mayoría, ha estado arrinconada por la sociedad machista. Que ellas asumieron el rol, tal vez, pero es que la educación sectaria y los traumas impuestos en la infancia son muy cañones de identificar y, sobre todo, de superar.

Un respiro para esas mujeres. Y mujeres “liberadas”, por favor, dejen de criticarlas. No son el enemigo. Son víctimas. Relax, no pasa nada si de vez en cuando hablamos del color de temporada o las tendencias de las caricaturas. De verdad, no pasa nada.

 

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Luna
Radical. Sectaria. Atea. Inconforme. Rebelde e incansable. Amo los cambios, pero me enamoro para siempre.Creo muchos requieren protección de sí mismos y los demás deberíamos de huirles. Feminista; harta de andar explicando que se busca la igualdad y que el feminismo también defiende los derechos de los hombres a romper estereotipos. Amo el México que se construyó por siglos, pero que los mexicanos de hoy estamos destruyendo, así que mi anhelo es irme lejos. Trabajo arduamente, aunque ellos hacen como que me pagan. Aun así, soy feliz. Despierto a diario junto a alguien que disculpa todos mis defectos y que me hace sonreír solo con respirar. Nunca me haré millonaria; pero, rica, ya soy.
Luna

Radical. Sectaria. Atea. Inconforme. Rebelde e incansable. Amo los cambios, pero me enamoro para siempre.Creo muchos requieren protección de sí mismos y los demás deberíamos de huirles. Feminista; harta de andar explicando que se busca la igualdad y que el feminismo también defiende los derechos de los hombres a romper estereotipos. Amo el México que se construyó por siglos, pero que los mexicanos de hoy estamos destruyendo, así que mi anhelo es irme lejos. Trabajo arduamente, aunque ellos hacen como que me pagan. Aun así, soy feliz. Despierto a diario junto a alguien que disculpa todos mis defectos y que me hace sonreír solo con respirar. Nunca me haré millonaria; pero, rica, ya soy.

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