Qué sí es y qué no es la depresión Parte V – ¿Qué tiene de malo ser/estar deprimido?


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Hace un par de semanas, una amiga me encontró “La moda Negra. Duelo, melancolía y depresión” de Darian Leader (Editorial Sexto piso, está en Gandhi por cierto y en este link hay un adelanto por si les interesa).

“Linda, yo creo que tienes que leer esto”, dijo. He estado haciéndolo a pedazos porque con cada página me derrumba una teoría de años sobre cómo vivir la depresión, desde dónde apreciarla, le parte todo el concepto que tenía y me sacude. Es un libro publicado en 2008, cuando la OMS dijo que en 2010 la enfermedad que más se padecería sería la depresión.

Ah chingá… ¿tons? Por qué esto de estar deprimido se toma o tan a la ligera o tan a lo dramático. Si ya lo veían venir, por qué no hay preven… olvídense, ya me acordé en qué mundo vivimos.

De entre los miles de conceptos que me han sacudido, quiero compartir y pido cooperen en el análisis, el siguiente párrafo.

Ya que los humanos son vistos como unidades de energía en las sociedades industriales, opondrán resistencia, sean conscientes de ello o no. Así, mucho de lo que es etiquetado hoy como depresión puede ser entendido como la pasada de moda histeria, en el sentido de la negativa a las formas presentes de autoridad y dominio. Cuanto más insista la sociedad en los valores de eficiencia y productividad económica, más proliferará la depresión como una consecuencia necesaria. De forma similar, cuanto más nos apremie la sociedad moderna a alcanzar la autonomía y la independencia en nuestra búsqueda de la realización, más adoptará la resistencia la forma del opuesto exacto de estos valores; colocará a la miseria 19 en medio de la abundancia. La depresión es, entonces, una forma de decir NO a lo que nos dicen que debemos ser.

Échense ese trompo a la uña…

¿Tenemos permiso de vivir deprimidos? ¿Tenemos permiso y derecho de ser melancólicos y nostálgicos? ¿Quién dentro de su cabeza les está contestando que no? Yo le pregunté por qué y me contestó que porque no es funcional.

¿Funcional como en productivo? ¿Cómo en “haz dinero”? ¿Cómo en ser eficiente? ¿Cómo en ser “1% mejor cada día? (Vomité un poco dentro de mi boca).

Si los shinny happy people pueden vivir sin ser cuestionados, ¿por qué mi forma de ver la vida y el dolor que me provoca y siento es incorrecto, o no aceptado, o incómodo? Sigo trabajando, sigo ganando dinero, no, no gano miles ni millones y rara vez consigo lo que quiero laboralmente. Pero en mi tabla de prioridades (y aquí es donde ejerzo mi derecho a que nadie tiene derecho a juzgarme) es más importante que la cocina haya quedado ultra limpia de mugre, recuerdos y obstáculos para que el gato que anda merodeando se deje atrapar, esterilizar y soltar. Oh sí… mucho más.

¿Ustedes tienen derecho a ser “infelices”?

Post original de Echar Chal el 19 de marzo de 2012.
Comentarios
Maríaisabel Mota
Vivo en eterno Social Media (rehab) y como de ello. Dirijo @PataPirata y por lo tanto, vivo entre animales. Escribo por necesidad de cordura, porque me gusta leerme. Soy padawan amateur, rescato Banthas, surfeo el caos.

Vivo en eterno Social Media (rehab) y como de ello. Dirijo @PataPirata y por lo tanto, vivo entre animales. Escribo por necesidad de cordura, porque me gusta leerme. Soy padawan amateur, rescato Banthas, surfeo el caos.