Que siga fluyendo el whiskey: Lera Lynn para despechadas.


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I don't know if I'm coming or going I just keep the whiskey flowing...

I don’t know if I’m coming or going
I just keep the whiskey flowing…

No cabe duda. Hay algo que los gringos hacen mejor que nadie: el country.

Tal vez para el mexa promedio es un género  desconocido. Posiblemente lo único que medio conozcamos -qué pena- sobre él consiste en una horrenda y bastante naquita versión de “Acky breaky heart” (Exito de Billy Ray Cirus) realizada por el infame grupo Caballo Dorado. Obvio la hemos bailado mil veces en las bodas y XV años porque es la única coreografía que más o menos nos sale decentemente… No rompas más, mi pobre corazón.

Sin embargo el country es bastísimo. Desde Johny Cash hasta el precioso cover de Lennon & Maisy hecho a “Boom Clap” pasando por “Jolene” de Dolly Parton. Los blancos también tiene su corazoncito y su manera de azotarse sabroso.

Así es como llegamos a Lena Lynn (No hay cosa más campirana que “Lynn” en un nombre) quien provee una perspectiva renovada y un poquitito más estilizada al mundo de la bota vaquera y el sombrero texano.

Hay canciones suyas que me motivan a ponerme un chor de mezclilla y desempolvar esos zapatos vacunos que mi papá me regaló hace dos años. Hay otras piezas que me transportan a uno de esos bares de bien mala muerte, al lado de la carretera, en medio de la nada, en la parte más seca del culo de dios que se conoce como “Midwest”; donde se bebe cerveza en la barra y te sirven algo como cacahuates en platos puercos. Donde todavía uno puede echar cigarrito ADENTRO del cubo ese y el humo colorea de blanco y gris las luces neón… la T.V. puesta en el partido de futbol colegial. Me transporta a los camioneros que juegan billar arremangándose las  camisas sudadas y cuadradas, acomodándose sus gorritas John Deere.

En este mundo testosteronezco, Lera flaquita utiliza su voz para sobresalir y cortar con suavidad. Su limpieza al cantar y transmitir el dolor que genera el recuerdo del abandono va a provocar cualquiera de las siguientes situaciones: la herida que traigas se hará bien presente y te dolerá más o las cicatrices que supuestamente habías sanado te van a punzar.

Por alguna razón todas sus canciones me parecen perfectas para ser utilizadas como soundtrack de un rompimiento fuerte, devastador. De esos que son un antes y un después, de esos que te dejan sin nada. Es perfecto para pérdidas que se antojan olvidar gracias al poderoso efecto del whiskey mientras cruzas la pista de baile para poner algo en la rockola. Ya tu dirás a qué te remite después de escucharla.

-Me río hacia mis dentros con un poquito de recato y rubor en las mejillas al pensar que Lera es la hija que tuvieron Feist, Cat Power, Sheryl Crow y unas gotititas de Alanis Morrisette-

Si traes ganas de sumergirte en la pena y saber que no estás sola mientras el terciopelo delicado de Lera te abraza, dale play todas las veces del mundo a su producción “Have you met Lera Lynn?”.

Tracks poderosos: Whiskey, Gasoline, Bobby Baby… la verdad es que esas me gustaron mucho, pero realmente todo el disco es una gloria.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios
Jádisha Déciga
Psicoterapeuta humanista.
Fan de las cosas bonitas, de todas ellas.
Jádisha

Psicoterapeuta humanista. Fan de las cosas bonitas, de todas ellas.