Razones para viajar sola al menos una vez en la vida.


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“¿Por qué viajas sola? ¡Qué loca estás! ¡Es muy inseguro! ¡Te va a pasar algo! ¡Te van a secuestraaaar! ¡Vas a aparecer en una tina sin el último riñón que te quedaaa!”

Siempre habrá riesgos, ya seas hombre o mujer, viajes sola o con alguien más. Así que para continuar este post, oídos sordos: No esperes a que alguien tenga el mismo boleto que tú para conocer el mundo.

¿Por qué? Aquí una pequeña lista de lo mucho que puedes aprender.

1. Conocerás gente increíble: Cuando vamos con alguien, por lo general estamos con esa persona y nos limitamos a socializar con la gente a nuestro al rededor. El año pasado conocí a muchísima gente, hombres, mujeres, con diferentes costumbres, talentos e historias. HAZLO.

2. Libertad absoluta: “Ay, pero a mí no me gusta el arte renacentista, osh, guácala comer algo que no conozco, ya tengo sueño vámonos a dormir”. Esto jamás te sucederá viajando sola. Puedes hacer lo que quieras en el horario que quieras las veces que quieras. Como esa vez en Barcelona en donde pasé 5 horas en la playa leyendo y tomando el sol, sí, sin que nadie metiera presión en irnos a tal o cual lugar. HAZLO.

3. Viajar sola te hace enfrentar tus miedos e inseguridades: Eran las 4 de la tarde cuando obscurecía en Berlín, sin saber un pío de alemán, me solté a caminar por East Village y otros lugares según “peligrosos”, vamos… viviendo en México el término “peligroso” deja mucho qué desear para el primer mundo. Lo más peligroso que tuve qué pasar fue que tuve qué caminar juntito a un güero porque adelante de nosotros había un par de skin heads gritando (me o no) cosas que por supuesto no entendí. Al día siguiente el güero que me protegió me invitó a tomar un café y tarán: Otra historia qué contar, con lo que viene el siguiente punto.

4. Sal con alguien ¿por qué no?: Tinder, Okcupid y demás redes sociales para ligotear jamás serán igual que en México, en otros países, es super normal que la gente se conozca por estos medios y salgan a dar una vuelta, a platicar, tomar un café. No te quiero contar pero… los parisinos son una delicia para conversar.

5. Desconéctate de todo: Apaga tu teléfono móvil, camina, piérdete en las calles, toma el tren sin alguna dirección específica y camina, conoce, entra a ese museo que no te llama la atención y sorpréndete, platica con un desconocido en la calle, prueba algo que no entiendas del menú, diviértete

6.Disfruta del paisaje: La felicidad es un derecho, no un privilegio. Siéntate a ver el atardecer en el pico más alto de la ciudad, deja salir unas lagrimitas de felicidad, cierra los ojos, respira, HAZLO al menos una vez en la vida.

Donde estés, lo más importante es tu seguridad y tu felicidad. Deja el fiestón loco para cuando estés con alguien conocido, qué tal que despiertas en la banca de algún parque sin saber qué pasó anoche y perdiste un día de felicidad.

 

 

Comentarios
Lol Béh Vargas
No soy buena para las biografías.

Me gustan los chistes crueles, los tacos al pastor y dormir con mi perra de 43 kilos cuando hace frío.
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Lol Béh Vargas

No soy buena para las biografías. Me gustan los chistes crueles, los tacos al pastor y dormir con mi perra de 43 kilos cuando hace frío.

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