Refrescantes pasos


Este artículo se lee en: 3 minutos

POST  2

Caminando a prisa en la avenida, el viento choca en mi rostro hasta dejarme sin aliento, tanto que provoca un cosquilleo en mi abdomen, muy semejante a la emoción que se tiene ante un evento nuevo, ante lo desconocido. Sin embargo, tiene cierto matiz de familiaridad.
Entre las calles de la ciudad me encuentro, es un domingo por la mañana y se encuentra sin tráfico y con la quietud que las calles de un pequeño pueblo tienen en todo el día. Respiro la fresca mañana tanto como puedo llenar mis pulmones, libre de contaminación y de los pies deambulando por doquier, sin caras de angustia y preocupación y sobre todo sin el reloj ante los ojos. Avanzo rápida y firmemente como quien tiene la convicción de pisar un terreno conocido. Un lugar que sabe a mi lugar de origen, a confianza y pertenencia, a amor y tradición. En el camino veo como niños y adultos, jóvenes y de casi todas las edades se acercan uno a uno a un templo, el cual presenta un gran vestíbulo desde mi lado de la acera. Las personas parecen de distinta ideología tan sólo al verlos, su aspecto exterior es tan variado y lejos del prototipo religioso. A todos se les ve el rostro gustoso de llegar en esta mañana. Al parecer han disfrutado del hermoso caminar en el fresco y genial día. Disfruto estos pasos en la avenida, la belleza de hacer otra actividad en domingo por la mañana. Es realmente diferente el olor al correr entre los terrenos de maíz y alfalfa de mi lugar natal, y el olor que despiden los puestos de los tamales, invitando a sus primeros clientes con el humo inquietante de los carbones encendidos en un anafre que anuncian que ha amanecido y que un fin de semana se hace presente en esta ciudad.

Llego a casa en este séptimo día familiar, sin reloj y con la pijama que me espera en este, éste preciso momento. En el que el desarreglo personal se borra de mi diccionario, en la mejor sociedad con la que puedo relacionarme, la familia. Un día en el que podemos ser libres de nuestros quizás mejores deseos durante la semana. Y digo “mejores” porque realmente si pasamos 6 días, algunos 5, haciendo actividades que nos consumen mucho tiempo; parte de nuestras vidas, es porque así lo decidimos y es como socialmente se conoce como hacer lo que queremos y que nos produce bienestar.

Y después de éstos, un día, tan sólo un día en el que nuestros ojos viajan buscando un aliciente a nuestra alma. Buscando un rostro, un respiro que refresque, un momento para acercarnos sin miedo al tiempo, al ser que amamos. Un tiempo distinto como todos, pero con el aroma cálido de la familia. Familias hay muchas y todas son un regalo de ese ser superior que consideró malo que el hombre estuviera solo. Ser humano, ser social por excelencia. Cada día tiene su afán, y un regalo maravilloso, la tarea es encontrarlo a cada momento, con un poco de fe. Un poquito solamente, sin desistir, gracias a Dios por este hermoso día.

¿Será esto disfrutar de más? ¿Será que disfruto de Su presencia ante estas pequeñas cosas más que con mi vista cansada y a medio dormir en la mitad de un sermón de un culto? En medio de una reunión de meditación y reflexión. Lo cual finalmente es teórico y no práctico. Estoy aquí en unos pasos refrescantes, con la satisfacción que produce al alma y el cansancio al cuerpo, una semana en el trabajo que tanto amo y con la alegría de iniciar este séptimo día.

Comentarios
Anne

Me encanta ayudar a las personas y colaboro para mejorar su estado de salud, disfruto de ésta así como de muchas otras cosas, tales como escribir. Así que les dejaré trozos de mi misma, tan lógica como las matemáticas, sensible como una poesía, simple y compleja, todo a la vez.

Me gusta ver el lado paralelo a lo existente, sueño con un mundo mejor y considero que todo es posible si la pasión existe, espero sus comentarios de las notas. siempre hay algo que compartir.


Me encanta ayudar a las personas y colaboro para mejorar su estado de salud, disfruto de ésta así como de muchas otras cosas, tales como escribir. Así que les dejaré trozos de mi misma, tan lógica como las matemáticas, sensible como una poesía, simple y compleja, todo a la vez. Me gusta ver el lado paralelo a lo existente, sueño con un mundo mejor y considero que todo es posible si la pasión existe, espero sus comentarios de las notas. siempre hay algo que compartir.