Retrospectiva del matrimonio: la construcción del amor.


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Los medios electrónicos han revolucionado la manera en que socializamos. Hoy en día las relaciones humanas se facilitan gracias a los adelantos y descubrimientos en la comunicación a distancia. Y es dentro de este mundanal de gente entreconectada donde buscamos también encontrar el amor.

Lo mío con Esposo empezó sin vernos las caras y conocer relativamente poco sobre lo que realmente nos movía. Topé su cara en la sección “Gente que quizás conozcas” de Facebook y me pareció haberlo visto alguna vez… además se veía muy pinche guapo y lo agregué. Después de varios meses de hablar sólo por mensajero virtual, nos conocimos. Todo él era fluir, un retrato perfecto del hombre soy-cool-me-vale-madre-el-mundo que me había llamado la atención desde que nos hicimos “amigos”. Después de 7 horas de plática riquísima, me quedé con ganas de más. Nos vimos mínimo una vez a la semana, hablábamos todo el tiempo y eso nos llevó a lo inevitable.Por razones familiares, me alejé de todo por un mes. Me sirvió para acomodar mis ideas, reconocer mis sentimientos y armarme de valor (mucho) para finalizar mi anterior relación.

¿Valdrá la pena?

Al final, John me contagió su vibra de independencia, solté mis miedos y tomé la decisión más consciente de mi vida: Estar con él. Lo que no sabía en ese momento es que realmente estaba tomando la decisión de estar conmigo.

Vamos a cumplir dos años de matrimonio y ya llevamos 3 juntos. Les soy muy honesta: El matrimonio R-O-C-K-S. No es tanto por el papel, por la boda… es el hecho de saber que haces un compromiso de amor y respeto mutuo con la intención de trabajar y crecer. Cuando encuentras una persona que se respeta a ella misma por sobre todas las cosas, que entiende que el amar es compartir y no obligar, que te acompaña, que no te forza, que escucha y que, además, te encanta física y mentalmente, lo demás es lo de menos y hay consecuencias extremadamente positivas en la vida.

A pesar de que el inicio fue complejo, ambos tenemos la certeza de nuestros afectos: yo quiero estar contigo y tú quieres estar conmigo. Esta declaración requiere de trabajo, y por trabajo me refiero a aprender todos los días y empezar a generar mucha conciencia sobre uno mismo.

Hay quienes piensan que las relaciones que no funcionan son una verdadera pérdida de tiempo y ganancia de dolor. Creo que esa puede ser la primer capa que se necesita pelar de la cebolla. Conforme voy profundizando, me doy cuenta de que el aprendizaje provisto por las personas anteriores con las que compartí la intimidad de mi cuerpo y sentimientos me preparó para llegar al punto en el que me encuentro hoy y por eso les agradezco desde el fondo de mi alma.

Salirme de la casa donde crecí para compartir espacio, dinero y emociones con mi pareja implicó también trabajar durísimo en resolver los issues que traigo dentro. Decidí salir de mi zona de confort y empezar a resolver asuntos de mi pasado que afectaban la salud del presente. Gracias a esto comprendí que el ser feliz en lo individual es directamente proporcional a nuestra estabilidad y crecimiento en pareja. Esposo me ha ayudado a comprender que soy valiosa, que soy hermosa de adentro y de afuera, a darle forma al espíritu aventurero que había silenciado y que me ha llevado a encontrar tesoros inimaginados.

El amor lo está donde tu quieras, lo puedes encontrar en cualquier lado, la cosa es estar dispuesto a ser flexible, a aprender del otro y de mi mismo en pareja. El amar es mucha humildad y agradecimiento constante.

Si me pidieran un consejo, les diría que para reconocer lo que quieren en una pareja, primero habría que reconocer quiénes son y qué es lo que le ofrecen a ella/él y al mundo. Rascar en lo que soy va a mover mucha energía y sanará. Entonces, encontrar una pareja y decirle sí al compromiso significa que estoy en una relación de paz y amor con la persona más importante del mundo, YO. 

Comentarios
Jádisha Déciga
Psicoterapeuta humanista.
Fan de las cosas bonitas, de todas ellas.
Jádisha

Psicoterapeuta humanista. Fan de las cosas bonitas, de todas ellas.

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