Tengo el síndrome del marinero y el amor que permanece, no es para mí.


Este artículo se lee en: 2 minutos

No sé si este mal exista pero lo he acuñado y definido para mí como:

-La persona con este síndrome no es capaz de amar a alguien que se sabe estará mucho tiempo en el mismo tiempo y espacio que ella, por el contrario, la gente con este mal prefiere elegir relaciones que puedan ser casuales y que en algún momento valdrán madres por la huída de alguna de las dos personas a otro lugar-

Durante muchos años, estuve envuelta en relaciones estables, llenas de amor y reciprocidad, no sé en qué momento sucedió, que comencé a fijarme en un común denominador:

Hombres que sabía, en algún momento, se marcharían. Y no que se fueran llorando a sus casas porque cortáramos (aunque muchas veces fue así), sino hombres que sabía que su paso por aquí no sería definitivo y que en algún día despertarían y dirían: “quiero irme a trabajar a un bote pesquero en Alaska”, “necesito hacer un doctorado en Madrid”, “quiero ayudar a la humanidad y lo he decidido, me voy a África”, “he comprado un boleto para recorrer el mundo y tú no estás incluída”.

Tengo la constante necesidad de la emoción por empezar algo nuevo, me aburre lo que se queda, lo que podría ser más común y menos agresivo, ya sé, apesta, pero por el momento, es lo que me protege de estamparme otra vez contra la pared en un auto a toda velocidad. Si pudiera poner un anuncio en alguna página de citas, sería algo como:

“Busco hombre solitario que no irrumpa de más con mi propia soledad para relación a corto plazo, de preferencia que ya tenga boleto de partida.”

¿Será porque si no corren ellos, en algún momento correré yo primero sin mirar atrás? Pendejada.

¿Será que me gusta sabotear el “amor” en nombre de experimentos sociales? Pendejada.

¿Será que quiero despertar un día y no estar aquí y huir con alguno de ellos si me invitan? Pendejada.

¿Será que me dejo de mamadas y por primera vez, disfrutaré de alguien que sé, estará presente por mucho tiempo en este tiempo y espacio? Mh… esto suena bien, pero no se si sea para mí.

No sé si soy la única con este mal, pero estoy segura que habrá muchas allá afuera que se identificarán conmigo en algún punto de este post.

Comentarios
Ana Misnky
Mexicana de padre francés y madre mexicana, adicta a viajar, conocer, probar, sentir.

Mexicana de padre francés y madre mexicana, adicta a viajar, conocer, probar, sentir.

Tal vez te gustaría leer