Todos luchamos.


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Conocí a alguien con tanto miedo a cambiar, que no podía ir al gym sola; y cuando no coincidía con nadie para ir, se dejaba convencer de no ir por la persona que se supone más la quiere. Te prefiero enferma pero mía, parecía decir.

Conocí a alguien de veintitantos que le dejó de hablar a una persona porque tuvo problemas con una otra en común.

Conocí a alguien que se quejaba de que no terminaba su trabajo y de que se equivocaba mucho en lo que tenía que hacer, pero todo el día estaba en FB.

Conocí a alguien que cuando estaba con amigos se quejaba de que no soportaba el humo del cigarro porque tenía una enfermedad respiratoria y, sin embargo, aunque toda su familia fumaba y jamás tuvo el valor para pedirles que salieran al patio para evitar lastimarla.

Conocí a alguien que jamás se responsabilizaba por hacer mal y tarde su trabajo.

Conocí a alguien que desde su posición, decidió conscientemente dañar a alguien que necesitaba ayuda, solo porque un día le habló “medio mal”.

Conocí a alguien que cuando paseaba a su perro nunca llevaba para limpiarle, a menos que alguien la estuviera viendo. Y siempre decía: “yo sí le limpio a mi pequeño”, cuando todos sabían que no era cierto.

Conozco a alguien, mi ser interno, que no soporta la confrontación. Para mí es más fácil darme la vuelta y huir que pelear, discutir o decirle a alguien porque ya no la quiero en mi vida.

Conocí a alguien que me reclamó por dejarla “en visto”.

Conocí alguien que prefería estar enferma que dejar de comer lo que le hacía un daño extremo a su salud.

Conocí a alguien, en el espejo, que acostumbraba hacer lo que le daba la gana, aunque procuraba no lastimar a nadie, solía arrollar a algunas personas a su paso.

Conocí a alguien que se volvió codependiente. No de alcohólicos, ni de drogadictos, sino de un enfermo de diabetes adicto al azúcar -y a dañarse- y de un fumador con tos crónica. Al verla, decidí que nadie merecía que yo me volviera una más. Que cada quien libre su propia batalla, yo ya tengo la mía.

Todos luchamos contra algo, real o imaginario, que los demás ni imaginan. Todos tomamos decisiones y debemos vivir con eso. No queda otra que seguir. Si me equivoqué, si te equivocaste, ya no importa. Lo que sí importa es tomar control de nuestras vidas, seguir tomando decisiones y avanzar, moverse.

Hay quien uno quiere en su vida, pero hay a quien uno necesita en su vida y mientras éstos estén aquí, en mi corazón, puedo safarme del drama y seguir andando.

Conocí a alguien que un día tomó una maleta y partió, sin remordimiento. Quédate tu, sin remordimiento también, que si no avanzas es solo porque tú no quieres.

 

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Luna
Radical. Sectaria. Atea. Inconforme. Rebelde e incansable. Amo los cambios, pero me enamoro para siempre.Creo muchos requieren protección de sí mismos y los demás deberíamos de huirles. Feminista; harta de andar explicando que se busca la igualdad y que el feminismo también defiende los derechos de los hombres a romper estereotipos. Amo el México que se construyó por siglos, pero que los mexicanos de hoy estamos destruyendo, así que mi anhelo es irme lejos. Trabajo arduamente, aunque ellos hacen como que me pagan. Aun así, soy feliz. Despierto a diario junto a alguien que disculpa todos mis defectos y que me hace sonreír solo con respirar. Nunca me haré millonaria; pero, rica, ya soy.
Luna

Radical. Sectaria. Atea. Inconforme. Rebelde e incansable. Amo los cambios, pero me enamoro para siempre.Creo muchos requieren protección de sí mismos y los demás deberíamos de huirles. Feminista; harta de andar explicando que se busca la igualdad y que el feminismo también defiende los derechos de los hombres a romper estereotipos. Amo el México que se construyó por siglos, pero que los mexicanos de hoy estamos destruyendo, así que mi anhelo es irme lejos. Trabajo arduamente, aunque ellos hacen como que me pagan. Aun así, soy feliz. Despierto a diario junto a alguien que disculpa todos mis defectos y que me hace sonreír solo con respirar. Nunca me haré millonaria; pero, rica, ya soy.