Tu Nombre


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Voy a hacer un viaje al continente que tiene por nombre, tu nombre. Al llegar besaré su tierra, que para mí, es prometida. He olvidado la última vez que estuve en ese país, el del centro, el que tiene la forma de tu boca.  Ese en donde bailamos juntos hasta el amanecer y en donde me dijiste que no podías creer haberme encontrado. Yo te hice una canción.  Olvidé la letra, pero no la melodía. Decía, entre otras cosas, que no es que fuéramos especiales, sino que al fin habíamos encontrado la manera de llegar a La Tierra de las Cosas que Nunca Suceden.

Las albercas de mi ciudad. Ninguna tiene sentido. Ninguna tiene agua rosada y salina, como las que uno puede encontrar en donde tu habitas; es decir, en donde tu das vida a la flora y fauna más increíbles.

He escrito enciclopedias enteras para describir el dolor que puede destruir a cualquiera que cree saber que no eres nada ni nadie. Ese dolor agudo y sordo que brota cuando no puedo nombrarte. Ese dolor es estar perdido sin un mapa, ese dolor que huele a estar muerto. Colón nunca soltó su tierra redonda y no la soltaré yo porque he mirado en tus ojos llenos de planetas.

Lo que más extraño es la música. Esas canciones interminables, los compases de tempos asimétricos que embonan si uno guiñe el ojo, tu sonrisa melódica y la batería que toca los ritmos mas increíbles del universo. Basta con mirarla con la intención de divertirse y ser libre. Recuerdo muy bien que nunca he estado en el lugar en donde me explicaste que la fama no existe y el arte tampoco.

Y tengo un gran anhelo: el de ir al Museo de La Gente que Nunca Trabaja, ese que abre de nueve a cinco con media hora de almuerzo, obligatoria para todos sus visitantes. He leído mucho acerca de la “Colección de manos pedidas en mundos donde se piden manos”.  Me sorprendí al enterarme que para ustedes las promesas son objetos de colección.

En fin, yo te amo y amo tu país.

Comentarios
Andrea Velázquez
¡Hola! Yo soy el Conejo y me gusta la comida Etíope. En realidad soy Andrea y quiero ser tu amigo.

En la primaria me destaqué por pegarle a niños pequeños. En la secundaria tuve mi primer banda. Solo existió el logo. En la cena baile de graduación, bebí en exceso. Mi segunda banda se llamó “Las VírgeneSurgidas”. Tocábamos Hong Kong Garden. Cuando ya no estaba urgida, toqué en Violenta y usaba playera de Korn. A la gente le encantaba que le gritáramos “Piojo Bastardo”. Con “Vedette” grabé un disco y se concretaron algunas de mis convicciones musicales en un álbum con influencias new wave, shoegaze, electronica y punk.

Estudié Diseño Gráfico de la Comunicación Audiovisual en la UNAM para que fuera gratis por si la botaba. Afortunadamente me encantó y desde entonces me dedico a diseñar y programar páginas web, ser instructora, ilustrar un poco, escribir en mis tiempos libres e involucrarme en otras labores creativas como el joyfull coding. He considerado seriamente el espionaje.

Me encantan las mesitas de los aviones con su mini comida y opino que hay que seguir peleando por tener el lugar de la ventana. Disfruto caminar por el National Mall cuando la gente no anda disparándose, andar en bici y remar por el Potomac.

Actualmente vivo en Washington DC. Me apasiona el yoga y me gusta leer el Tarot.

¡Hola! Yo soy el Conejo y me gusta la comida Etíope. En realidad soy Andrea y quiero ser tu amigo. En la primaria me destaqué por pegarle a niños pequeños. En la secundaria tuve mi primer banda. Solo existió el logo. En la cena baile de graduación, bebí en exceso. Mi segunda banda se llamó “Las VírgeneSurgidas”. Tocábamos Hong Kong Garden. Cuando ya no estaba urgida, toqué en Violenta y usaba playera de Korn. A la gente le encantaba que le gritáramos “Piojo Bastardo”. Con “Vedette” grabé un disco y se concretaron algunas de mis convicciones musicales en un álbum con influencias new wave, shoegaze, electronica y punk. Estudié Diseño Gráfico de la Comunicación Audiovisual en la UNAM para que fuera gratis por si la botaba. Afortunadamente me encantó y desde entonces me dedico a diseñar y programar páginas web, ser instructora, ilustrar un poco, escribir en mis tiempos libres e involucrarme en otras labores creativas como el joyfull coding. He considerado seriamente el espionaje. Me encantan las mesitas de los aviones con su mini comida y opino que hay que seguir peleando por tener el lugar de la ventana. Disfruto caminar por el National Mall cuando la gente no anda disparándose, andar en bici y remar por el Potomac. Actualmente vivo en Washington DC. Me apasiona el yoga y me gusta leer el Tarot.